Cargos de rebelión y conspiración para la rebelión a los responsables del proceso independentista

El magistrado Pablo Llarena rechaza todos los recursos y confirma los autos de procesamiento; mantiene la rebelión, la acusación más grave, ya que el juez entiende que existen elementos suficientes para acreditar que existió la violencia en el alzamiento de Carles Puigdemont y otros 13 procesados contra el Estado. Pero por primera vez el magistrado contempla alternativas a ese grave delito. La primera sería considerar el delito de conspiración para la rebelión, esto sería en el caso de que la violencia hubiese sido dirigida como manera de presión al Estado y no orientada directamente para declarar unilateralmente la independencia. Y da una segunda alternativa: acusar de un delito de sedición si finalmente no se llega a acreditar esa violencia. Pero el juez destaca en su auto de 85 páginas la envergadura que tuvo la insurrección independentista y llega a recordar que el desafío obligó al Jefe del Estado a pronunciarse ante la nación. Donde el juez es tajante es en el delito de malversación. Concluye la polémica con Hacienda asegurando que Cristóbal Montoro nunca descartó que el Gobierno de Puigdemont hubiera podido utilizar una mecánica de fraude oculta financiar su causa.-Redacción-