La legión juvenil de Santiago Abascal

Santiago Abascal saluda a los 900 jóvenes que se congregaron este viernes en el Teatro Barceló de Madrid con motivo del segundo aniversario de la iniciativa juvenil de VOX 'De cañas por España'. / R.C.

El líder de Vox se rodea de veinteañeros para animarles a que luchen por la patria y que no se dejen intimidar por «la izquierda, el centrismo veleta o la derechita cobarde»

R. C.Madrid

La puntualidad no fue el punto fuerte de la noche. Pasadas las siete de la tarde del viernes, unos cincuenta jóvenes ya hacían cola frente a la puerta del Teatro Barceló de Madrid, la antigua discoteca Pachá. Habían sido convocados por la iniciativa juvenil de Vox 'Cañas por España', fundada en 2017 y que organiza eventos por todo el país a los que invita a artistas, politicos e historiadores que comparten ideales con el partido de extrema derecha. Celebraban su segundo aniversario, y qué mejor invitado que su máximo líder, Santiago Abascal. Según el anuncio, el evento daría comienzo a las 19:30, sin embargo, hasta los más rápidos en llegar tuvieron que esperar más de una hora antes de cruzar el umbral de las puertas acristaladas.

Los organizadores, chicos de poco más de dieciocho años ataviados con sudaderas blancas con el logo de 'Cañas por España' en la espalda y con una pequeña bandera nacional sobre el corazón, trataban de colocar a los asistentes en dos colas. A la derecha, aquellos que habían conseguido una de las 700 entradas anticipadas que, cuatro horas después de ponerse a la venta, se agotaron. A la izquierda, los que mantenían la esperanza de conseguir una de las 200 restantes que completarían el aforo. Solo había una preocupación: «La gente no trae nada amarillo y rojo», decía un guardia de seguridad mientras hablaba por teléfono. Lejos de la imagen rojigualda que dejó la plaza de Colón el pasado 10 de febrero, esta vez las banderas solo colgaban en un puñado de muñecas, algunas de ellas incluso con el logo del PP.

Los requisitos para poder asistir eran pocos: tener una edad comprendida entre los 18 y los 30 años y llevar la entrada impresa o en el móvil. A pesar de todo, una parte del público, que estuvo formado en su mayoría por varones, rebasó la edad permitida. En cuanto a la etiqueta, los mocasines, las camisas Scalpers y los abrigos Barbour o Hackett no faltaron. También se avisó que no se darían acreditaciones de prensa por decisión de los organizadores, pero nadie pudo evitarlo, la noticia se hizo eco en multitud de medios.

«España es la mayor herencia que habéis recibido de vuestros padres y la mayor herencia que podréis dar a vuestros hijos, cuando los tengáis» sANTIAGO aBASCAL

No fallaron tampoco los 'flyers' publicitarios que animaban a unirse a «la España Viva» con frases que parecían salidas de un discurso de Donald Trump. «Queremos recuperar ese espíritu de lucha y entrega para ponerlo al servicio del ideal más grande, más justo y más noble: hacer España grande otra vez», podía leerse en el anverso; mientras que el reverso contenía una breve carta de Abascal.

Una vez dentro, el 'merchandising' hizo buena caja en pocos minutos y la gente empezó a repartirse por la platea y los balcones, bebida en mano. La falta de color rojo y amarillo de los asistentes se compensó con banderas de España, luces y globos de estas tonalidades. Para hacer tiempo, el DJ pinchó desde el 'I will Survive' de Gloria Gaynor –uno de los himnos más populares del colectivo LGTBI-, 'Sufre mamón' de Hombres G, el himno de España o el himno de la Legión, coreado por gran parte de los jóvenes y rematado con un «¡Viva España! ¡Viva la Guardia Civil! ¡Viva al Rey! ¡Viva la bandera!».

Entre gritos de «¡Presidente!»

Eran las 21:45 cuando Abascal hizo su entrada triunfal acompañado por la líder de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, y aupado por gritos de «¡Presidente!». Antes de comenzar su mitin, fue presentado por José Manuel, uno de los integrantes de 'Cañas por España', cuyo discurso de agradecimiento a «los jóvenes que se han comprometido con este proyecto, que han sacrificado horas de su familia, de sus amigos o de sus novias», pareció olvidarse de las mujeres y recibió algún tímido «y novios» como respuesta de alguna chica.

El líder de la formación «verde esperanza», como gritó uno de los asistentes en un arrebato de emoción, utilizó uno de los recursos más comunes de la oratoria para empatizar con su público, contar su propia historia. Así explicó cómo hace cinco años sus mítines consistían en colocar una caja de frutas encima de un banco, subirse a ella y comenzar a hablar a través de un megáfono mientras sus amigos, cual espontáneos, iban apareciendo y se paraban a escuchar.

«Los que tengáis miedo votad al PP, porque los que no lo tenemos votaremos a Vox» SANTIAGO ABASCAL

Abascal reiteró durante su discurso el amor a la patria porque «España es la mayor herencia que habéis recibido de vuestros padres y la mayor herencia que podréis dar a vuestros hijos, cuando los tengáis», y a la bandera rojigualda, por encima de otras como la de la hoz y el martillo o la arcoíris. También animó a no dejarse intimidar por el acoso o los insultos de los «profesores progres» ni de «los compañeros comunistas» y a no rendirse ni «agachar la cabeza por defender sus ideas». «Los que tengáis miedo votad al PP, porque los que no lo tenemos votaremos a Vox», concluyó antes de que empezase un turno de cuatro preguntas.

El presidente de Vox cerró la fiesta a lo David Guetta, poniéndose frente a la mesa de mezclas en lo que él mismo definió en su cuenta de Twitter como: «Mi primera experiencia como DJ».

La carta de Abascal

«Si no te da miedo decir lo que piensas; si te mantienes firme en la defensa de tus principios; si amas a tu patria; si crees en la libertad e igualdad de todos los españoles; si crees que la universidad es un foro de debate abierto, no un espacio para ideologías totalitarias; si piensas que el fruto de tu trabajo no está para mantener diecisiete chiringuitos automómicos; si entiendes que para que una nación sea fuerte debe tener fronteras seguras; si defiendes la familia y la vida; si sabes que un país debe estar orgulloso de su historia y de su pasado para tener confianza en sí mismo; si honras a tu bandera: estás haciendo un gran trabajo.

Por eso te animo a que no te rindas. Te animo a que sigas defendiendo tu patria. Te animo a que te rebeles frente a quienes desde la izquierda, el centrismo veleta o la derechita cobarde te quieren amordazar o te piden que hables bajo para no molestar. Te animo a que te rebeles contra quienes te dicen que España es algo discutido y discutible, y no la herencia de siglos de esfuerzo de nuestros padres, de nuestros abuelos y de los abuelos de nuestros abuelos que tenemos el deber de entregar a las siguientes generaciones. Te animo, en definitiva, a coger fuerzas y a luchar, a estudiar, a trabajar para que España tenga un porvenir del que nos podamos sentir orgullosos.

Si compartes las cosas que decimos, no esperes a que tengamos más fuerza, porque VOX tendrá la fuerza que tu quieres que tengamos. Porque si estás convencido de que lo que decimos es lo correcto, de que nuestro proyecto está asentado en el sentido común y en el bien de España, tienes la capacidad de salir ahí fuera y contárselo a tu entorno y a tu familia».