Una ley que no blinde a la directora general de À Punt

La directora general de À Punt, Empar Marco. / i. marsilla
La directora general de À Punt, Empar Marco. / i. marsilla

Concretar en la ley los requisitos de audiencia y publicidad a cumplir y reforzar el poder del consejo rector, claves de la modificación | Los grupos de Les Corts barajan cambios en la norma de creación de À Punt para suavizar los mecanismos que permitirían la destitución de la responsable de la televisión

FERRIOL MOYAVALENCIA.

Empar Marco cumplirá a principios de marzo tres años al frente de la dirección general de À Punt. La ley de creación de la Corporación Valenciana de Medios de Comunicación señala en su artículo 22.3 que ese es exactamente el mandato para el que fue elegida. Sobre la mesa del consejo rector, muchas más propuestas de que no siga al frente de la nueva radio televisión pública que de lo contrario. El fracaso ante la audiencia -con las únicas excepciones de episodios puntuales como el de la gota fría de estos días-, los escasos ingresos obtenidos en materia de publicidad, el enrevesado proceso de puesta en marcha de la nueva TV y la falta de sintonía con Presidencia de la Generalitat son sólo algunos de los factores que han influido en una valoración negativa, en términos globales, de la gestión de Marco.

La previsible caída de la directora general no oculta un hecho: sus tres años al frente de À Punt le han situado sobre una montaña rusa de la que no se ha caído antes, únicamente, porque la redacción de la ley de creación de la CVMC lo hacía prácticamente imposible. La norma fija que, al margen de la dimisión, la condena penal, la expiración del mandato o el fallecimiento, la única forma para apartar al director general del cargo tiene que ser «acordada por mayoría de dos tercios del Consejo Rector, por causa de incompatibilidad sobrevenida o por acuerdo motivado de dicho Consejo». Sobre un conjunto de diez personas, sumar dos tercios obligaba a contar con el apoyo de siete de los consejeros. Y pese al incumplimiento del contrato programa, sumar todos esos apoyos se ha demostrado imposible.

Resolver esa circunstancia, es decir, suavizar el contenido de la ley de creación de À Punt para que la designación del director general no quede blindada, anda ya sobre la mesa de los grupos de Les Corts. Las fuentes consultadas por este diario reconocen que introducir cambios en la citada norma y 'colarlos' en la ley de acompañamiento de los próximos presupuestos de la Generalitat es una de las opciones barajadas.

El origen del problema tiene que ver, se explica, con que Marco, como directora general, ha ejercido un poder muy superior al del propio consejo rector, olvidando que su labor era subsidiaria de éste, y no al contrario. Reforzar en la ley el papel del organismo para aumentar el control sobre la dirección general es una de las fórmulas sobre las que se trabaja.

El contrato programa suscrito por la CVMC y la Generalitat que define los objetivos generales y de programación de la televisión pública, establece referencias muy precisas a la necesidad de cumplir una serie de requisitos vinculados a los niveles de audiencia y de publicidad en À Punt. Se alude a que «al final del período de este contrato programa -tres años-, el objetivo se situará en la media de las audiencias del total de las cadenas autonómicas ponderando sus respectivos presupuestos por habitante». De la publicidad, se señalan unos ingresos «que se cuantifican, en conjunto, en cuatro millones de euros para el ejercicio 2018 y seis millones de euros para el resto de los ejercicios de vigencia del contrato». Ninguna de las dos condiciones se cumple. Sobre la mesa, la posibilidad de trasladar a la ley el cumplimiento de estas dos exigencias como requisitos indispensables a cumplir de forma anual para permitir la continuidad del director general en el cargo. Reforzar el papel del consejo rector se sumaría a estas condiciones.