Benavent pide al juez que cite a Rus para explicar la financiación del Olímpic

El exgerente de Imelsa declaró en el juzgado que le había dado 30.000 euros del amaño de un taller de empleo

A. RALLO

valencia. Marcos Benavent ha tomado por primera vez la iniciativa en uno de los asuntos de corrupción derivados de la gestión en la empresa pública Imelsa. En la investigación sobre el amaño de un contrato para un taller de empleo en Llutxent ha solicitado al juzgado la citación como investigado del expresidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus.

El exgerente pretende que el exdirigente popular comparezca para aclarar la supuesta financiación ilegal del Olímpic de Xàtiva. Benavent sostiene que amañó el contrato porque Rus le había ordenado que consiguiera 30.000 euros que necesitaba para el club de fútbol. No es la primera vez que la entidad deportiva aparece bajo el foco de la sospecha. En las diligencias que se siguen en Instrucción 18, juzgado que tramita la macrocausa de corrupción, se investiga si incluso se llegaron a pagar sueldos de futbolistas como falsos trabajadores de Imelsa, los conocidos como zombies de la empresa pública. De igual modo, el exgerente de Imelsa también solicitó la declaración de José Estarlich, el que fuera testaferro de Benavent en los negocios particulares que el exgerente llevaba al margen de la gestión irregular en Divalterra y su papel de recaudador de comisiones para el PP. Benavent no dudó en implicar a Estarlich en el amaño al explicar al juez que le dio 20.000 euros para los negocios de ambos. Rus declaró en otros procedimientos relacionados con Imelsa, como el amaño del call center o los contratos ficticios de trabajadores en Imelsa. Siempre ha negado las acusaciones de Anticorrupción.

El juzgado todavía no ha resuelto el escrito presentado por la defensa de Benavent. Además, plantea otra cuestión al citado órgano. Se trata de que acumule parte de las diligencias abiertas en Instrucción 18 a esta causa, que se sigue en Instrucción 9. No tiene mucho sentido que dos asuntos que comparten hechos y personas se tramiten en órganos diferentes.

La causa del taller de empleo en Llutxent es más antigua que la denuncia que presentó la Fiscalía por el caso Imelsa. Este asunto nació del intento de Alfonso Rus por mostrar la iniciativa en su lucha contra la corrupción cuando Benavent se encontraba en paradero desconocido y las noticias sobre la corrupción alrededor de la Diputación de Valencia no dejaban de sucederse.

Este caso se ha tramitado de manera notablemente lenta. De hecho, la instrucción ya ha sido cuestionada hasta en tres ocasiones por la Audiencia de Valencia. La última de las resoluciones de la Sala ordenaba una vez más anular el auto de incoación de procedimiento abreviado, el equivalente al procesamiento en otro tipo de procedimientos, porque en esta ocasión el juzgado se había «olvidado» llamar a declarar al exgerente, tal y como había solicitado su defensa. Esta comparecencia fue la que se produjo el pasado 7 de mayo cuando Benavent cargó contra Rus.

En esa misma declaración, el exgerente de Imelsa exculpó de cualquier responsabilidad al director financiero Enrique Montblanch, que también se encuentra investigado en este procedimiento por su falta de vigilancia en el control del pago de las facturas, según la resolución que en su día dictó la Audiencia de Valencia. Indicó que se enteró de todas estas irregularidades a raíz de una inspección de Hacienda.