Batalla botánica por una tele local

Pleno municipal de La Pobla de Vallbona. / LP
Pleno municipal de La Pobla de Vallbona. / LP

Paralizada la contratación del servicio televisivo de La Pobla de Vallbona

B. F.

El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales ha emitido una resolución por la cual paraliza el procedimiento de contratación de los programas para la televisión municipal La Pobla de Vallbona, gobernada en coalición botánica, con alcalde de Compromís, José Vicente García. Ese tono de izquierdas del municipio vallbonense no ha impedido que la actual concesionaria del servicio, que ya lo era en los tiempos de Mari Carmen Contelles (PP) como alcaldesa, haya llevado la adjudicación al tribunal, y eso que el propietario de la empresa audiovisual es un conocido militante del PSPV en el municipio. Enric Yusa admitió a este periódico su simpatía por las siglas socialistas, si bien eso lo consideró irrelevante en el contencioso que acaba de iniciar contra el Ayuntamiento para el que todavía trabaja su empresa, la que actualmente gestiona la programación de la televisión municipal de La Pobla de Vallbona. El ambiente en los pasillos del Consistorio debe de ser interesante. El pliego de adjudicación confeccionado por el equipo de Gobierno que lidera el nacionalista José Vicente García también ha resultado peculiar. De momento, del tribunal ha detenido el procedimiento de contratación.

La resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales atiende a la presentación del recurso de Vicopo, firma representada por Yusa, contra el procedimiento 'Servicios de grabación, producción y montaje de programas para su emisión en la televisión local de La Pobla de Vallbona'. Yusa reclama suspender el procedimiento de contratación. El tribunal dependiente del Ministerio de Hacienda resuelve la concesión de esa paralización y lo fundamenta en que, si continúan corriendo los plazos del procedimiento «los perjuicios que podrían derivarse de la continuación por sus trámites» supondrían «de difícil o imposible reparación». Es decir, que si el Ayuntamiento continúa la contratación, el daño sería irreversible.

El denunciante alega que los criterios del Consistorio que encabeza Compromís son imprecisos y subjetivos

Yusa argumenta en su recurso que en la mesa de contratación hay dos miembros que no son funcionarios de carrera y que, por si no hubiese suficientes coincidencias botánicas, uno de ellos ha trabajado para la empresa que recurre el pliego. La sintonía ideológica no debe ser tanta, al menos en lo relativo a la sensibilidad sobre lo que interesa a los vecinos del municipio, pues la actual adjudicataria del servicio de programación alega contra el pliego del Ayuntamiento que es demasiado ambiguo, lo que permitiría otorgar puntos en función de criterios poco transparentes. La incorporación al pliego de la idea de que «se otorgará la máxima puntuación» de uno de los apartados «a la oferta que mejor satisfaga los intereses municipales» ha generado suspicacias, ya que «no se concretan los criterios por los que pueda entenderse que se satisface de la mejor manera a dichos intereses municipales», según la denuncia presentada ante el tribunal. Tantos años trabajando codo con codo en un municipio de tamaño medio (20.000 habitantes) no ha servido para que los «intereses municipales» estén claros para todos. En el último pleno municipal, Contelles ya preguntó abiertamente al alcalde por si la concesión está orientada de algún modo por parte del Ayuntamiento, lo cual fue rechazado por García.

En los portales de internet que informan sobre las actividades de La Pobla de Vallbona se cruzan acusaciones sobre el asunto, situando como favorito para lograr la concesión al familiar de un concejal. Entre botánicos anda el juego, ahora paralizado provisionalmente por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales hasta que dicte una decisión definitiva.