Aznar coloca a los socialistas fuera de la Constitución por pactar con independentistas

Bonig y Aznar, ayer, en Elche. / efe/pep morell
Bonig y Aznar, ayer, en Elche. / efe/pep morell

El expresidente del Gobierno apela al voto útil y reclama «no votar con las tripas o para vengar cualquier malestar del pasado»

EFE

Segundo acto de precampaña de José María Aznar en la Comunitat. El expresidente del Gobierno estuvo ayer en Elche acompañando a la candidata a la Generalitat, Isabel Bonig, y volvió a emplear su estilo claro y directo.

Aznar calificó estas elecciones de «cruciales», ya que el PSOE de Sánchez, a diferencia de otros momentos, ya no es «un partido constitucionalista» al haberse apoyado los independentistas y en los herederos de ETA. «Ya no lo es y debemos darnos cuenta de eso», resaltó.

Aseguró que los socialistas concurren a los comicios «acompañados de esos que se frotan las manos con el destrozo que van a hacer de la convivencia de los españoles» y porque ponen «una alfombra roja a aquellos que quieren cargarse España». Para Aznar, el presidente Pedro Sánchez ha sustituido el concepto de una única nación española por «dos, tres o las que haga falta a conveniencia del PSOE» para continuar en el Gobierno.

Bonig señala que será la primera mujer presidenta de la Generalitat «no por cuota sino por mérito» «Un país que no comparte el agua, ¿a dónde va?», se pregunta el exlíder popular en Elche

También lamentó que Sánchez no haya incluido entre sus 110 propuestas electorales ninguna sobre el problema de Cataluña y dio a entender que el documento que se firmó en Pedralbes «es el verdadero programa socialista», el cual incluye la autodeterminación y que los golpistas que son juzgados sean indultados.

El expresidente volvió a recurrir al voto útil y apuntó que «se equivocan los que piensan que pueden votar con las tripas, despecho o para vengar cualquier malestar del pasado» porque el voto del 28 de abril será «crucial para el rumbo de España en los próximos años».

También advirtió de las consecuencias de las medidas que se impulsan en los Consejos de Ministros, los «viernes sociales», al comentar que esos decretos se aprueban «con dinero que no tienen, lo que significará más endeudamiento y más impuestos».

El exlíder del PP volvió a defender el Plan Hidrológico Nacional derogado por Zapatero en 2004. «Un Gobierno apoyado en los que se quieren cargar el país, en el que hay dificultades en muchos sitios para enseñar la lengua común y que no comparte el agua, ¿a dónde va?», indicó Aznar, quien subrayó que «el gran delito del PHN era compartir el agua que es de todos».

Aseguró, por otro lado, que, con el liderazgo de Pablo Casado, «vuelve el PP de siempre, el PP de ayer y de hoy, un PP orgulloso, firme, seguro y deseoso de la victoria con la confianza de todos los españoles». El expresidente terminó su alocución en Elche antes de un «gracias y viva España».

Fortaleza del PP

La líder del partido en la Comunitat y candidata a presidenta del Consell, Isabel Bonig, defendió un partido «combativo ideológicamente» y dijo que lo que representa Aznar es un PP «que soluciona los problemas de la gente», del «empleo y las oportunidades», que recibe «la peor de las herencias y da los mejores resultados».

Durante su intervención en el acto en que también estuvieron José Císcar, candidato a Les Corts, y César Sánchez, número uno al Congreso, Bonig señaló que el PP es «el único partido que defiende el vínculo que nos une a todos los españoles», especialmente en un momento «difícil» como el actual.

Bonig defendió sus medidas para una «revolución económica» como la eliminación de los impuestos de patrimonio, sucesiones y donaciones, y bajar el 7% a las rentas de menos 35.000 euros, que afecta a 9 de cada 10 trabajadores, a 1,9 millones de valencianos, así como bajar al 6% la tasa por la compraventa de viviendas de menos de 200.000 euros. Además recordó las desgravaciones de hasta 2.000 euros que aplicará a las amas de casa.

La candidata popular advirtió al PSPV-PSOE de que no «subestime nunca al PP» ni «a una mujer». Añadió que fue la primera alcaldesa de Vall de Uixó, primera consellera de Infraestructuras, la primera presidenta del PPCV y «voy a ser la primera presidenta de la Generalitat con la ayuda de muchos hombres y muchas mujeres, no por cuota sino por mérito, capacidad y sacrificio».