Aznar, sobre VOX: «De lo que se trata ahora no es de repartir armas sino de juntar votos»

José María Aznar, acompañado por María José Català e Isabel Bonig. / EFE/Ana Escobar

El expresidente apela en Valencia a que la Comunitat «no sea un barrio secundario» del secesionismo catalán

BURGUERA

El mitin celebrado este miércoles en el Centro Cultural de La Petxina se convirtió en un homenaje al expresidente del Gobierno, José María Aznar, que se encontró con un aforo totalmente entregado y compuesto de simpatizantes y cargos del PPCV, que durante otras visitas del que fuera primer residente popular en la Moncloa no se dejaron ver en tan importante número. Este miércoles, sin embargo, con un Aznar respaldando a Pablo Casado sin reservas en varios actos durante los últimas semanas, la presencia del expresidente fue muy celebrada durante un acto en el que intervinieron la candidata a la Alcaldía de Valencia, María José Català, la presidenta del PPCV y aspirante a presidenta de la Generalitat, Isabel Bonig, y el propio Aznar, quien en su intervención apeló a la unidad de España en repetidas ocasiones y arremetió con dureza contra el independentismo.

«Valencia se convirtió en una expresión de progreso», rememoró Aznar respecto a la gestión de su partido al frente de la capital y de la Comunitat, para añadir: «Yo no he estado dispuesto nunca, y menos ahora, a que esta tierra sea un barrio secundario del nacionalismo catalán». En este sentido, y al hilo de la intervención previa de Bonig, el expresidente se dirigió al Consell del Botánico: «No más manipulaciones culturales, lingüísticas, educativas... porque esta tierra es fundamental en el proyecto de futuro en España».

El expresidente puso en valor la actuación de su partido en las instituciones de gobierno valencianas: «De la Comunitat, de su éxito, me precio y enorgullezco de haber contribuido, y nosotros (el PP) tenemos una hoja de servicios, y el que la tenga mejor que la ponga encima de la mesa. Inversiones, empleo, oportuniades, infraestructuras, PHN, convivencia, progreso... si alguien tiene mejores servicios que lo diga, pero no los van a encontrar. Tenéis que estar más que orgullosos, orgullosísimos».

«No más manipulaciones lingüísticas, culturales y educativas», reclama Aznar al Consell

Esa apelación al amor propio y al partido fue un argumento de continuidad en las tres intervenciones. Tanto Bonig como Català apelaron al orgullo de la militancia de ser del PP. Las dos reclamaron varias veces «levantar la cabeza».

Aznar inició su intervención con un recuerdo que generó tanta melancolía como cierta inquietud entre los dirigentes populares. «Me encanta volver a participar en un acto electoral en Valencia. Se lo decía a María José (Català), que la última vez fue hace unos 16 años, y está muy bien, y los jóvenes me mirarán como un dinosaurio y otros como un resucitado, pero ni una cosa ni otra», rememoró el expresidente, quien recordó que «en 1990, cuando fui elegido presidente del PP, en la Comunitat no teníamos nada. Después tuvimos todo. Un poco más tarde perdimos mucho, y ahora volvemos, no para estar, para ganar». Porque el expresidente popular aseguró que estaba en Valencia porque su partido «es el PP, es el partido con su ADN, sus principios, su historia y su proyecto de futuro. Estoy aquí por eso». Un mensaje en clave interna sobre la recuperación de las esencias, y fue precisamente por ese rearme ideológico que la mayor parte de su intervención la centró en la necesidad de que el voto de centro derecha. «A mí no me aguantan la mirada y dicen lo de la derechita cobarde», retó Aznar a los dirigentes de Vox. No obstante, su discurso no fue contra el partido de Abascal, sino hacia sus potenciales votantes, a los que reclamó «responsabilidad» en el voto. El expresidente advirtió del riesgo de la fragmentación del voto del centro derecha respecto a la concentración en torno a Sánchez. Y en relación al PSOE le acusó de escasa «fiabilidad» constitucional y advirtió de que «son los mismos, que pretenden hacer lo mismo con los mismos», en relación al independentismo catalán, a cuyos dirigentes acusó de «chulería» y de ser «una pandilla de incompetentes».

El expresidente se dirige a Vox: «A mí no me aguantan la mirada y dicen lo de la derechita cobarde»

El discurso del expresidente del Gobierno fue muy dirigido hacia el votante de centro derecha. Aznar no arremetió contra el partido de Abascal, pero sí recordó que «en la izquierda hay una ventaja, que se concentra el voto en torno a Sánchez». Sin embargo, respecto al bloque rival señaló: «En el centro derecha hay tres opciones. Cuando uno va unido a las elecciones tiene muchas posibilidades de ganarlas, y cuando va separado tiene muchas posibilidades de perderlas. O superamos la fragmentación o corremos el riesgo de que lo dicho que pase, pasa. Corremos el riesgo de que se nos vaya la Transición, la Constitución y la continuidad histórica de Españ». Aznar aseguró que estaba en Valencia para apoyar a las candidatas valencianas Isabel Bonig y Maria José Català, pero sobre todo porque las elecciones generales son «existenciales, cruciales para el futuro del país». En este sentido, señaló: «Hago una llamada desde mis años, de mi experiencia y mi contribución, a la responsabilidad del votante del centro derecha para que vote al PP y nada más que al PP. Eso es vital».

Aznar realizó ese llamamiento al votante de centro derecha «con respeto, pero apelando al sentido de la responsabilidad, y al sentido patriótico. No merecemos ni lo merece España que pongamos en riesgo la unidad del país», y prácticamente remató con una frase en referencia a las propuestas de Vox sobre la posibilidad de ampliar los permisos para tener armas de fuego: «De lo que se trata ahora no es de repartir armas sino de juntar votos».