La Audiencia reprocha al juez de Imelsa la lentitud en la instrucción

Marcos Benavent, en una de sus visitas al juzgado. / irene marsilla
Marcos Benavent, en una de sus visitas al juzgado. / irene marsilla

La Sala censura que en la pieza de los contratos del Ayuntamiento de Valencia no se ha hecho nada en un año y califica la situación de «peregrina»

A. RALLO

valencia. La instrucción de las numerosas piezas del caso Imelsa, incluida la del blanqueo que salpica a los exconcejales y asesores del Grupo Municipal del PP, no se puede calificar como veloz. Algunos asuntos, cuya instrucción parece agotada, llevan meses a la espera de resoluciones. Lo que hasta la fecha era una queja recurrente de los propios investigados, ahora ya se ha trasladado a los magistrados de la Audiencia de Valencia. La sección cuarta se ha pronunciado recientemente acerca de un recurso por la prórroga de la investigación sobre los contratos del Ayuntamiento de Valencia. Estas pesquisas analizan el supuesto amaño en adjudicaciones de la Concejalía de Cultura en la etapa de la fallecida María José Alcón, esposa del exvicealcalde Alfonso Grau.

El fiscal Anticorrupción pidió la prórroga de la investigación en febrero de 2018. Lo sorprendente es que el ministerio público no obtuvo respuesta por parte del juzgado hasta marzo de 2019. Es decir, un año en blanco. Uno de los investigados recurrió esta decisión debido al tiempo transcurrido. La Sala admite que la situación resulta «bastante peregrina» porque durante el tiempo de la prórroga «parece que no se ha hecho nada».

Sin embargo, pese a que la «dilación es patente» la Audiencia ha decidido ratificar la decisión que se tomó en su día por parte del juez, es decir, prorrogar la instrucción. Y lo hace porque pese a la difícil explicación que encuentra el retraso los trámites legales se respetaron. Así, el fiscal solicitó ampliar las pesquisas días antes de que finalizara el plazo y recuerda que las «disfunciones de los tribunales no pueden afectar a la parte».

Los únicos indicios de criminalidad son los audios que durante años grabó Marcos Benavent

El tiempo de investigación, de hecho, ya ha caducado. El plazo terminó el pasado 12 de agosto, pero ahora de nuevo la fiscalía ha solicitado otra prórroga. En un principio, se analizaban las irregularidades de la rehabilitación de las torres de Quart, de varias actuaciones en puentes de Valencia (Serranos y la Trinidad) y de la construcción y explotación del centro Cultural La Rambleta.

Esta última se archivó ante la falta de indicios de que la adjudicación del recinto cultural se amañó y el exgerente de Imelsa Marcos Benavent cobró comisiones. Los audios que durante años grabó el colaborador de la Fiscalía constituyen el mayor indicio de las prácticas ilegales que desarrollaba supuestamente la exconcejal. Las conversaciones muestran incluso el malestar del cargo público con los contratistas porque pagan tarde y hay que ir detrás de ellos.

Los primeros informes periciales no permitían sostener que hubo un amaño de los pliegos para favorecer a alguna de las constructoras investigadas. Entre ellas destaca Cleop, la firma de Carlos Turró, que se ha visto salpicada también por otros asuntos de corrupción relacionados con el Partido Popular. El fiscal, no obstante, solicitó que se profundizara en algunos aspectos sospechosos que comentaba el dosier del especialista. Esta pericial tampoco se acordó en su momento. El juez resolvió que compareciera en el juzgado para aclarar esos aspectos. Pero finalmente será necesario que elabore nuevos informes. La investigación sobre los contratos del Ayuntamiento es una de las piezas con pruebas más endebles de toda la macrocausa de Imelsa. Salvo las declaraciones de Marcos Benavent, no existen hasta el momento más datos que permitan sostener las acusaciones contra los empresarios.