Hoy arranca el juicio contra el hombre acusado de asesinar a su hijo de 11 años en Oza (A Coruña)

Prisión permanente revisable, es lo que pide la Fiscalía para Marcos Mirás, el parricida de Oza. Considera que mató a su hijo con la única finalidad de causar daño psíquico a su mujer como venganza al no haber querido retomar la relación tras el divorcio.  Un crimen que Marcos llevó a cabo el 7 de mayo de 2017, coincidiendo con el Día de la Madre durante el fin de semana que le tocaba disfrutar de su hijo según el régimen de visitas que tenían establecido. Ese día salieron de esta casa con la excusa de tomar algo, pero lo tenía todo planeado, se trasladó a este bosque donde golpeó al menor con una pala metálica hasta causarle la muerte.  Cuando su exmujer acudió al punto de encuentro para recoger al pequeño donde tenía que devolverlo su padre, saltaron las alarmas. El matrimonio llevaba separado 9 años. Ella le había denunciado en dos ocasiones por coacciones y amenazas, esta última fue archivada. Hoy se sienta en el banquillo acusado de un delito de asesinato y de lesiones psíquicas, con agravante de parentesco. Un jurado popular será el encargado de decidir si actuó lúcidamente y de forma premeditada, o como defiende su abogado, lo absuelve por no ser consciente de sus actos.