Áreas clonadas repartidas por hasta tres consellerias

El Gobierno tiene 172 puestos a repartir entre cuatro partidos | El Consell crea cinco departamentos para gestionar la innovación, tres para las políticas energéticas y otras tantas para coordinarse

M. H.

valencia. Las cuatro direcciones generales que el Gobierno valenciano ha creado para coordinarse van a tener una ardua tarea a lo largo de la legislatura porque el Ejecutivo valenciano conformado ahora por PSPV, Compromís, Podemos y Esquerra Unida ha conformado un organigrama repleto de áreas con temáticas similares o parecidas. De ahí que el conflicto entre dirigentes esté casi garantizado.

La legislatura arrancó ya con discrepancias en cuanto a la gestión y coordinación de las políticas verdes, que Unidas Podemos quería dirigir. Sin embargo, la vicepresidencia segunda, en manos de Podemos, hubo de conformarse con coordinar toda la política verde del Ejecutivo, mientras Compromís, a través de la todopoderosa Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, se queda con la gestión. El vicepresidente Rubén Martínez Dalmau dirigirá una comisión delegada de políticas verdes, pero lo cierto es que en el decreto de estructura hecho público el vienes, no hay ni rastro de ese color, así que habrá que esperar a la publicación de su Reglamento Orgánico de Funcionamiento (ROF) para conocer al detalle el alcance de su influencia.

Entretanto, en el Consell hay tres áreas de coordinación que estarán ostentadas por un director general de cada partido, con las únicas competencias de coordinar. También para esta labor está la dirección general de coordinación del diálogo social, aunque lo cierto es que el Conseller de Economía es quien se encarga de esta tarea, pero el presidente se comprometió en campaña a crear un área así en Presidencia. Sin embargo, el menor rango posible ha levantado las alarmas entre los agentes sociales.

En el caso de las políticas relacionadas con la Energía, el Consell ha desperdigado las competencias por hasta tres consellerias: Agricultura, Vivienda y Economía, con tres direcciones generales y el propio Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE). Lo mismo sucede con las políticas de Innovación, que han generado de la nada administrativa hasta cinco departamentos. La Agencia Valenciana de la Innovación, que ya competía por ese sector con el IVACE deberá hacerlo ahora con una Conselleria y tres direcciones generales casi para el mismo cometido.

Algo parecido a la dirección general de Despoblación, que solapa varias de sus competencias con la de Desarrollo Rural, o la de Educación Ambiental, que sólo varía una palabra de la de Evaluación Ambiental.