La aplicación del requisito lingüístico en los municipios divide al PSPV

Dirigentes socialistas en el congreso del PSPV. /EFE/Pep Morell.
Dirigentes socialistas en el congreso del PSPV. / EFE/Pep Morell.

Alcaldes socialistas se alejan de la decisión del primer edil de Dénia de imponer el valenciano para acceder a un puesto de funcionario

A. C./ DELEGACIONESValencia

La decisión de Vicent Grimalt, alcalde de Dénia y dirigente del PSPV, de imponer el requisito lingüístico para los funcionarios municipales a partir de 2020 no es compartida por todos sus compañeros de partido. Varios alcaldes socialistas ya se han posicionado en contra de una normativa que ha abierto un profundo debate dentro del consistorio alicantino.

El vicepresidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa, se distanció ayer de la medida impulsada por su homólogo. En declaraciones a este diario, Bielsa remarcó que en los 20 municipios de l'Horta Sud no se modificará la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) donde se puede incluir esta medida y recordó que en estas localidades ponen el requisito como mérito evaluable que es menos restrictivo. «No es un requisito necesario para poder optar, pero si puntuable» sentenció el también secretario de relaciones institucionales del PSPV.

Del forma similar se posicionaron desde otros ayuntamientos gobernados por los socialistas. En Gandía, el consistorio encabezado por Diana Morant, quiso dejar claro que el valenciano seguirá siendo un mérito pero no un requisito. Una posición también compartida por José Chulvi, alcalde de Xàbia y diputado en Les Corts. En estos ayuntamientos no se planea a corto plazo una reforma como la que se impondrá en Dénia y la posición mayoritaria es mantenerse a la espera de que desde la administración autonómica se dé algún paso.

La conselleria de Justicia, Interior y Administración Pública tiene pendiente la Ley de Función Pública en la que se pretendía incorporar el requisito lingüístico. Durante la legislatura pasada, esta medida ya generó un importante debate dentro del Consell, entre PSPV y Compromís, y con los sindicatos por lo que la norma fue pospuesta por falta de consenso. En los últimos meses, la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, también se ha pronunciado sobre el debate y ha apostado por un punto intermedio para que el valenciano no sea un requisito en puestos de sectores como el sanitario.

Situación en Dénia

La medida que está prevista que se apruebe en el pleno de mañana por parte del Ayuntamiento de Dénia, donde los socialistas cuentan con mayoría absoluta, generó un profundo malestar en las filas del PP, Ciudadanos y Gent de Dénia, que ya se han posicionado en contra de que sea un requisito excluyente y no un mérito como hasta ahora. Por su parte, Compromis está a favor de la medida y piensa respaldarla. Los sindicatos se reunieron hasta en dos ocasiones con el Ejecutivo para tratar de consensuar la aplicación pero según comentó el delegado sindical del SPPLB, Miguel Gómez, «fue una imposición».

Desde las filas populares ya han anunciado que presentarán mociones en todos los ayuntamientos para que «el PSOE diga si cierra la puerta de la administración pública a miles de personas o si continúa con la hoja de ruta nacionalista de sus socios en el Botánico». En un comunicado, el PP de Alicante avisó que «el ejemplo de Dénia se puede repetir en todos los municipios donde gobierne esta izquierda radical y nacionalista».