Antifraude ficha al abogado de la Generalitat que lleva más casos de corrupción

A. G. R.

La Agencia Antifraude continúa incorporando personal para completar su plantilla. El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) recogió ayer los nombramientos en determinados puestos del organismo. Destaca, por ejemplo, el de Miguel Ángel Cervera, abogado de la Generalitat Valenciana, uno de los profesionales de la Administración que más asuntos de corrupción lleva. Su nuevo cometido será el de director de Análisis e Investigación. El funcionario se encargaba hasta la fecha de los asuntos de Nóos, varias piezas del caso Imelsa, la investigación a Consuelo Císcar por su gestión en el IVAM, las irregularidades en los pagos de la concertada y el amaño de contratos en la extinción de incendios que salpicó a Serafin Castellano, entre otros. Un compañero deberá relevarle ahora.

El organismo se ha encontrado con dificultades a la hora de captar personal, según reconocieron fuentes de la Agencia. De igual modo, también se completó el organigrama con los responsables de prevención y formación y especialistas en la asistencia jurídica, entre otros.

El director de la Agencia de Prevención y Lucha contra el Fraude, Joan Llinares, presentó recientemente la memoria de la entidad. La Agencia ha recibido 35 denuncias (el 6 % de ellas anónimas) que dieron objeto a otros tantos expedientes. Además, aprobó una resolución de protección a un funcionario, un secretario-interventor de Administración local, según detalló Llinares.

Ocho funcionarios de diferentes administraciones, por otro lado, solicitaron acogerse al estatuto del denunciante tras revelar posibles casos de corrupción. Hasta la fecha no se ha aprobado ningún expediente sancionador (la Agencia puede aplicar multas de hasta 400.000 euros), si bien Llinares ha lamentado actitudes «no especialmente positivas» por parte de ciertas administraciones a las que se ha pedido información.

Antifraude nació por el empeño de Podemos y depende orgánicamente de Les Corts, pero ya ha visto cómo el Consell no ha puesto demasiadas facilidades para su puesta en funcionamiento.