Animales electorales

Barreras y toriles de fiestas taurinas. / Damian torres
Barreras y toriles de fiestas taurinas. / Damian torres

La tibieza de Compromís provoca rechazo en los dos bandos y PACMA lo tiene claro: «El toro de lidia es una raza que desaparecerá» | Los taurinos se decantan : «El voto de izquierdas será para el PSPV y el de derechas, para Vox». El debate animalista, en plena ebullición

Héctor Esteban
HÉCTOR ESTEBANValencia

«Los toros son del pueblo», clamó Manuel Mata ante el tendido 7 del Ateneo Mercantil. Mata, socialista, granota y taurino sin que el orden de los factores altere el producto, dejó una frase en la que caben todos: los pro, los anti y los indiferentes. Las urnas decidirán. Ahora o más adelante, pero ese día llegará.

En Carpesa la vida se hace en la Plaça del Poble. Desde la huerta se divisan las torres de la nueva Valencia. En sus calles, el sol primaveral adormece a una pedanía en calma chicha. Al doblar las esquinas lo habitual es no ver a nadie. Las casas, con entrada de doble hoja, cerradas a cal y canto. La fiesta es del pueblo y el Ayuntamiento pedáneo, bajo las siglas de Compromís por mandato de Ribó, prohibió que el toro embolado embista entre el campanario y el Consistorio. En la plaza, la del pueblo, hay una barrera de barrotes perenne. Casi como un gesto de rebeldía. En una puerta lateral de esas tiendas para los apuros: comida, tabaco, lotería... «Los barrotes los dejo siempre puestos, para el año que viene...», señala su propietario. Signo de la Carpesa taurina.

La pedanía se divide entre los que quieren toro y a los que le da igual. En el bar de la plaza, donde el tinto con gaseosa se sirve en porrón, un señor mayor toma distancia al verse interrogado por un periodista. «¿Usted quiere toro embolado o no?» A los pocos segundos se posiciona a favor del toro. Un par de frases después, defiende el festejo con rotundidad. «A ver si se van esos que han prohibido el toro embolado», desea con vehemencia. «Esos» no son otros que Compromís, que fueron los más votados en 2015. Este verano la peña taurina El Carpesano cumple cincuenta años. Una bodas de oro que quiere celebrar con toro embolado. En la terraza, un hombre y dos mujeres encadenan pitillos con otra versión de los hechos: «Nos da igual el toro». Tampoco apuesta por el discurso antitaurino. Pasan, sin más.

¿El debate animalista puede cambiar el sentido del voto? Vicente Nogueroles, de la Federación de Bous al Carrer, lo tiene claro: «Los votos de la izquierda taurina irán al PSPV y los de la derecha a Vox». El matador Vicente Barrera ya dejó claro en el Ateneo que para los suyos, los de Abascal, el enemigo a batir en este terreno es el PP. Es más sencillo cambiar un matiz que la ideología entera. Para Nogueroles, el lío está en Compromís: «Son los que ponen las trabas. No el Bloc, que apoya la fiesta, sino la parte que dominan Mónica Oltra y Joan Ribó. Son el enemigo, así de claro». En Compromís hay alcaldes que corren delante y detrás del toro. Emilio Morales es un ejemplo en Chiva. En Castellón, los representantes de la coalición temen al voto de castigo. La realidad es que la labor de los socialistas Toni Gaspar y José María Ángel ha arremolinado el voto a favor de Ximo Puig. Subalternos de primera.

De la misma manera que la afición taurina decantará el voto, la caza y el tiro y arrastre influirá en las urnas. «He oído cosas que no hubiera creído. Gente de izquierda de toda la vida que va a cambiar su voto», apunta Jesús Máñez, presidente de la Federación de Tiro y Arrastre. Mañez asegura que ellos cuidan a los animales, que no sufren y que los controles cada vez son mayores. «El esfuerzo del caballo es de treinta o cuarenta segundos, no hay maltrato», zanja. «Ahora todos se acuerdan de nosotros», apunta.

En el otro extremo está el partido animalista PACMA. Cada cuatro años multiplican su resultado. «Podemos estar en Europa», señala Laura Duarte. Su mensaje: no a los festejos taurinos, no a la caza, no al tiro y arrastre. «El toro de lidia se cría para morir en la plaza. No tiene otro fin. Es una raza. Nuestra idea es que viva plácidamente en la dehesa hasta que llegue un momento en el que desaparezca como raza», señalan desde el PACMA. Lo mismo piensan de la caza: «Se cría para matar y así es como se produce la desestabilización natural», señalan. PACMA descarta el voto útil y asegura que el resto de partidos no tienen un discurso animalista contundente. La Comunitat es tierra de toros, de caza y de tradiciones. Las urnas dirán.