El PP de Alicante rechaza que Macarena Montesinos encabece la lista al Congreso

Los exdirigentes del PP Miguel Ortiz y Macarena Montesinos. / europa press
Los exdirigentes del PP Miguel Ortiz y Macarena Montesinos. / europa press

La dirección provincial sospecha que Génova podría imponer a la exdiputada afín a Zaplana como número uno para las generales

JC. F. M.

valencia. La dirección nacional del PP guarda con celo los primeros movimientos dirigidos a perfilar las candidaturas del partido para las inminentes citas electorales. La calle Génova tiene previsto hacer públicos los próximos días los nombres de los cabezas de lista para el Congreso por las tres circunscripciones valencianas. Alguno de los nombres que han comenzado a sonar, en este caso en la provincia de Alicante, ha disparado todas las alarmas, además de generar un rechazo rotundo en la dirección provincial.

En concreto, la dirección nacional del PP estaría barajando situar como número uno por Alicante para el Congreso de los Diputados a Macarena Montesinos. La veterana exparlamentaria -fue diputada nacional entre 2004 y 2016, y de Les Corts desde 1995 y hasta incorporarse a la Cámara Baja- está considerada como una de las referencias históricas del PP alicantino. De probada capacidad de oratoria, como diputada en el Congreso fue vocal, entre otras, de la 'Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Relaciones con el Defensor del Pueblo' y portavoz de la 'Comisión de Control Parlamentario de RTVE'. De hecho, parte de su labor parlamentaria en las Cortes Generales se centró en el control de la actividad de RTVE.

El nombre de Macarena Montesinos, que ha sonado en alguna ocasión como posible candidata a la alcaldía de Alicante, se asocia al del expresidente de la Generalitat y exlíder del PP valenciano Eduardo Zaplana. El exdirigente popular fue quien la incorporó en 1995 a la lista para Les Corts -había sido concejal en la ciudad de Alicante-. Y de su mano llegó en 2004 al Congreso de los Diputados.

La exdiputada compartió cuatro años escaño en el Congreso con el secretario general del PP, García Egea

Montesinos, hija de Juan Antonio Montesinos -uno de los fundadores de AP y que, posteriormente, participó en la refundación que dio lugar al PP-, está considerada como uno de los referentes políticos de ese partido todavía fieles a Zaplana. Algunas fuentes explicaron ayer que Montesinos llegó a compartir escaño con Teo García Egea, secretario general del PP que lidera Pablo Casado, circunstancia de la que arrancaría una relación de amistad. Al número dos de la dirección nacional de los populares se le atribuyó ayer el movimiento para situar a Montesinos al frente de la lista del PP al Congreso. Montesinos sustituiría así al exministro José Manuel García Margallo, que según fuentes populares podría formar parte de las listas populares para las elecciones europeas.

Con todo, el nombre de Montesinos levantó ayer en armas al PP de la provincia de Alicante. Montesinos no ha gozado de ningún protagonismo ni con la dirección regional que encabeza Isabel Bonig ni mucho menos con la provincial que lidera Pepe Císcar. Las fuentes de esa dirección consultadas ayer por este diario no sólo señalaron que el nombre de Montesinos no sería bien recibido por el partido en la provincia de Alicante, sino que además podría generar el rechazo explícito del partido.

La eventual designación de la exdiputada nacional y autonómica como cabeza de lista para el Congreso sería interpretada en términos de «agresión» a la dirección provincial. Císcar y su equipo más cercano no sólo no guardan relación alguna con el 'zaplanismo', sino que resultaron claves a la hora de desalojar a José Joaquín Ripoll de la presidente de la corporación provincial.

¿Y entonces? La apuesta de la dirección nacional por Montesinos fue interpretada ayer en clave de apuesta de la calle Génova por conformar un grupo parlamentario leal, con la vista puesta en el día después de unas elecciones, las generales, de resultado incierto. Las mismas fuentes señalaron, no obstante, que plantear un nombre vinculado al exministro Zaplana «con la que está cayendo» resulta un sinsentido.

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