El alcalde de Torres Torres cede y dimite tras aceptar ocho años de cárcel

Gil fue condenado por pertenencia a banda organizada y tráfico de drogas, y tanto PSPV como PP ultimaban una moción de censura

EP VALENCIA.

El alcalde de la localidad valenciana de Torres Torres, el no adscrito Rafael Moisés Gil, anunció ayer que presenta su dimisión como primer edil después de que el pasado martes en la Audiencia de Valencia aceptara cumplir una condena de casi ocho años de prisión por pertenecer a una organización criminal dedicada a la intermediación, producción, adquisición, venta y transporte al resto de Europa de grandes cantidades de marihuana y armas de fuego.

Así lo confirmó ante los medios de comunicación a las puertas del consistorio, aunque atribuyó su decisión no a la situación judicial en la que se encuentra sino a «asuntos personales» que le llevan a dimitir. «Y ya está, no puedo hacer nada más», indicó Gil, quien añadió que ahora tendrá que buscar trabajo en la empresa privada. «No voy a repetir. ¿Cómo voy a repetir de alcalde?, dejo la política?», afirmó. Gil encabezó en 2015 la lista del PSPV aunque con la condición de independiente y fue expulsado del grupo municipal en el momento de su detención .

El alcalde admitió «presiones» de su familia para la dimisión y asimismo reconoció que este no es «un momento agradable para nadie» pero reivindicó la labor realizada en el consistorio aunque ahora «he terminado mi carrera política y me tendré que dedicar a trabajar», añadió. El pasado martes, PSOE y PP anunciaron la presentación de una moción de censura para desalojar a Moisés Gil de la alcaldía, después de que el primer edil se hubiera resisitido, inicialmente, a dejar el cargo.

Gil encabezó en 2015 la lista del PSPV como independiente aunque fue expulsado al ser detenido

Gil ha desvinculado esos «asuntos personales» que le han llevado a dimitir de la condena aceptada por conformidad esta misma semana aunque rechazó realizar declaraciones sobre este asunto porque «está en proceso», si bien reconoció que existe un acuerdo con la Fiscalía para la reducción de condena. El ministerio público pedía inicialmente para él hasta 30 años de cárcel que, con la conformidad, se quedan en siete años y once meses. Preguntado entonces por si ha reconocido formar parte de esa red de narcotráfico, señaló: «Bien, lo que está escrito, escrito está». Gil aseguró estar «tranquilo» aunque «pasándolo mal». «Pero son cosas que ocurren, no es un plato de buen gusto», dijo.

En un primer momento el alcalde había mostrado su intención de continuar en el cargo tras la condena, lo que llevó a los grupos municipales a empezar a plantearse una negociación para una moción de censura que lo desalojara del cargo. Según explicaron fuentes socialistas, se estaba empezando a negociar esta posibilidad con PP (tres ediles) y Compromís (dos), si bien no había ningún acuerdo. Sí que existía, no obstante, una voluntad de «quitar al alcalde de la Alcaldía. En eso coincidimos y en que la moción esté cuanto antes».

Gil aceptó cumplir casi ocho años de prisión, ocho de inhabilitación para cargo público y 131.000 euros de multa por pertenecer a una organización criminal dedicada a la intermediación, producción, adquisición, venta y transporte al resto de Europa de grandes cantidades de marihuana y armas de fuego.

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