La Agencia Antifraude sólo ejecuta el 56% de su presupuesto

Joan Llinares. / LP
Joan Llinares. / LP

El organismo gastó 1,5 millones de los 2,7 con los que contaba y dejó sin cubrir una cuarta parte de los empleos de su plantilla en 2018

BURGUERA

valencia. La memoria de la Agencia Antifraude correspondiente al año pasado señala que el nivel de ejecución presupuestario se situó en el 56%. La asignación de 2018 fue de 2,7 millones( 2.778.650 euros), mientras que las obligaciones reconocidas apenas alcanzaron el millón y medio (exactamente, 1.558.262,90 euros).

El informe presentado el viernes pasado por Llinares ante Les Corts registra que «se ha ejecutado un poco más de la mitad del presupuesto definitivo. La causa de esta incompleta ejecución hay que buscarla en los problemas de inicio de actividad que ya se puso de manifiesto en la Memoria de 2017, además de que, en la práctica, el año de puesta en funcionamiento efectiva de la agencia ha sido 2018».

Desde la agencia se achaca el bajo nivel de ejecución presupuestaria a las dificultades para contar con una sede física propia. Un problema de ubicación que finalmente se resolvió con un alquiler, después de que el órgano que dirige Llinares no lograse la cesión de un espacio dependiente de la Generalitat. En el informe se indica que la baja ejecución responde a no poder cubrirse todos los puestos de la plantilla, lo que se explica, según la memoria de la Agencia Antifraude porque no se reconoce la carrera profesional de los funcionarios según de qué Administración procedan. Igualmente, el organismo recalca la «especificidad» de los puestos de trabajo, «unida a la dificultad y al esfuerzo adicional (...) no se visto acompañada inicialmente de un marco retributivo también singular». Es decir, de más dinero. En este sentido, recuerda que esa mejora retributiva sí se contempla en otras instituciones, y pone como ejemplo la Sindicatura de Comptes, donde «disponen de unos complementos retributivos más acordes a las exigencias y peculiaridades de los puestos de trabajo». El informe subraya también que, en 2018, de los 32 puestos de trabajo establecidos para el organismo, una cuarta parte se han quedado sin cubrir, ocho del total de los que le corresponden a la Agencia, lo que también implica que la ejecución del presupuesto sea menor.