Adsuara califica a Divalterra de «red clientelar» del Botánico

A. D

valencia. El portavoz del grupo popular en la Diputación de Valencia, Juan Ramón Adsuara, analizó ayer las últimas informaciones sobre la contratación de altos cargos afines a PSPV y Compromís en la empresa pública Divalterra -que costaron más 1,1 millones de euros- y que según afirmó «dejan en muy mal lugar a estas dos formaciones».

Una de las conclusiones del informe que la propia Divalterra ha enviado al juzgado de Instrucción número 9 de Valencia que investiga las contrataciones de altos cargos en la empresa pública es que cinco directivos colocados por el expresidente de la Diputación, Jorge Rodríguez, en Divalterra cobraron dietas por el desplazamiento de su residencia al trabajo, ingresos que carecen de justificación legal.

Adsuara calificó de «vergüenza» estas últimas revelaciones y advirtió de que los últimos informes abonan la idea de que «hubo una red clientelar en Divalterra que benefició a PSPV y Compromís», los partidos del Pacto del Botánico, que situaron en la mercantil a sus militantes, tesis que defiende la fiscalía. Uno de los últimos escritos que maneja el juzgado también revela que tras la salida de los directivos situados por Rodríguez (todos ellos tenían afinidades políticas con el PSPV o Compromís), los puestos no fueron cubiertos por otros profesionales: «La sociedad siguió desempeñando las funciones necesarias para sus cometidos». La mercantil continuó operando con normalidad pese a que los altos directivos (con sueldos anuales de 60.000 euros) no estaban en plantilla y se les fichó alegando que eran muy necesarios.

El personal de alta dirección se había multiplicado, según el análisis remitido por la propia Divalterra, al pasar de un responsable a una decena de altos cargos «sin que se haya observado un incremento de la actividad ni existiesen asignaciones presupuestarias para algunas de las áreas de nueva creación, cargando la sociedad sus coste a servicios centrales». Adsuara señaló que desde su grupo se va a mantener una «actitud vigilante». En este sentido, el popular Carlos Gil será el encargado de hacer el seguimiento de Divalterra. «Están dando un espectáculo bochornoso sobre el funcionamiento de la empresa pública por lo que tanto PSPV como Compromís deben ofrecer explicaciones», manifestó Adsuara.