La adjudicataria del 'caso Rius' desvía la responsabilidad de los contratos al MuVIM

Rius, ayer, sale por la puerta destinada a los funcionarios en la Ciudad de la Justicia. / jesús signes
Rius, ayer, sale por la puerta destinada a los funcionarios en la Ciudad de la Justicia. / jesús signes

Los empresarios eximen al diputado de Compromís y declaran que el museo les instó a separar entre la firma y sus dueños las facturas por el mismo servicio durante meses

BURGUERA

valencia. Los propietarios de la firma Somnis, investigada por el Juzgado de Instrucción número 7 de Valencia a raíz de una querella del PP por fraccionamiento de contratos en la Diputación, señalaron ayer a los gestores del museo como los autores del peculiar modo en que se asignaron los servicios de guías para su exposición permanente. Según la declaración de Francisco Ramón y Eva Moreno, administradores de Somnis, facturaron por el mismo concepto, acompañar a los visitantes de la permanente del MuVIM, pero a través de la empresa y a título personal, cada uno de ellos, por separado porque así «se lo decían» en el museo.

Todo eso ocurrió en un recinto que depende del Área de Cultura que dirige Xavier Rius. En el momento de iniciarse ese modo de contratar por separado a la empresa y a sus propietarios, el diputado de Compromís tenía de asesor a Juanma Ramón, hermano de uno de los administradores de Somnis y exteniente alcalde de Paterna. Sin embargo, Ramón y Moreno declararon ayer que «nunca han tratado con el diputado» Rius y que «Somnis no fue contratada por ningún contacto político», pues ya había sido contratada en los años de gobierno del PP. Los adjudicatarios declararon ante el juez que «no conocían a ningún político del nuevo gobierno» (del Botánico) «y que era una cuestión de continuidad en hacer lo que ya se venía haciendo en el MuVIM». El hermano y cuñado de los dos adjudicatarios de los contratos era y es un cargo político destacado en Compromís, y en el momento en que el MuVIM apostó por abrir a contrarreloj (una apertura fallida, pues tuvo que reabrir varias veces) la exposición era el asesor de Xavier Rius. Posteriormente, Juanma Ramón abandonó la asesoría en la Diputación de Valencia para participar en el gobierno municipal de Paterna como teniente alcalde, puesto en el que se ha mantenido hasta que Compromís decidió romper el pacto con el PSPV por las discrepancias generadas a raíz del proyecto de implantación del nuevo Puerto Mediterráneo, ahora llamado Intu Mediterrani. La firma de Rius aparece en los decretos donde se asignaba a Somnis un servicio que le fue pagado a través de facturas, también firmadas por Rius, que fueron a nombre de Somnis, de Ramón y de Moreno alternativamente, separación que dificultaba la labor de vigilancia de la Intervención de la Diputación en su tarea de evitar fraccionar contratos por un mismo servicio.

Rius también debía declarar ayer. Sin embargo, según él mismo comentó a los medios de comunicación tras su personación en el juzgado, había pedido retrasar su declaración y el juez lo había estimado oportuno. Según Rius, desconocía de qué se le acusa y las diligencias practicadas, así como la documentación que había presentado el PP en su querella. Este periódico desveló los detalles de la denuncia el pasado 30 de septiembre. Igualmente, LAS PROVINCIAS publicó en exclusiva a lo largo de todo el pasado mes de enero las claves de un 'modus operandi' que ha acabado en los juzgados, con Rius y los administradores de la adjudicataria del servicio declarando en calidad de investigados.

Los investigados dicen no conocer «a ningún político» aunque eran cuñada y hermano del asesor de Rius Los dueños de Somnis declaran que tenían «relación previa» con el director del museo

En la comparecencia de Moreno, ratificada por Ramón, manifestó que su marido «tenía relación previa con el director del MuVIM y a partir de ahí, se establece la contratación de la que es objeto la querella». Igualmente los administradores de la empresa que realizó el servicio de guías a través de contratos a dedo (porque no superaban los 18.000 euros, lo que permite eludir el concurso público) afirmaron ante el juez que «la Diputación contrataba con ellos mediante un contrato que les pasaban por email. Que dicho contrato se los pasaba un tal Fernando Baixauli, de la Diputación, destinado en el MuVIM». Los propietarios de Somnis recuerdan quién les enviaba los contratos pero no quién firmaba los decretos (Rius) que ratificaban una consecutiva adjudicación que, posteriormente, el Interventor de la corporación provincial ha señalado como un caso de fraccionamiento. «Que alguna factura la hizo a nombre particular, pues así se lo decían en el MuVIM, sin que ella hiciera gestión para que así fuera», señaló Moreno, que no se extrañó de ese modo de facturar (a veces a su nombre, otras al de su marido, otras al de su empresa) por parte de un museo dependiente del departamento de la Diputación donde asesoró temporalmente su cuñado.

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