Cantó se propone frenar el catalanismo y Rivera le avala como candidato

Toni Cantó, Albert Rivera, Ana Muñoz y Fernando Giner, ayer, minutos antes del acto en la plaza del Patriarca. /Manuel Molines
Toni Cantó, Albert Rivera, Ana Muñoz y Fernando Giner, ayer, minutos antes del acto en la plaza del Patriarca. / Manuel Molines

El diputado confirma que se presentará a las primarias de Cs y critica al Consell por su política educativa y las trabas a las inversiones

A. Rallo
A. RALLOValencia

La convocatoria de España Ciudadana, plataforma civil vinculada a la formación naranja, reunió ayer a un buen número de fieles alrededor de la figura del líder Albert Rivera. Cerca de las doce y media de la mañana, con el retraso habitual de este tipo de eventos, Toni Cantó protagonizó el primer y único anuncio de la jornada.

El diputado dejó a un lado su ambigüedad a la hora de hablar de sus aspiraciones futuras y pasó de las intenciones a los hechos. Así, Cantó confirmó que se presentará a las primarias de Ciudadanos a la Generalitat, que podrían celebrarse el próximo mes. Albert Rivera, que intervino a continuación, respaldó su candidatura como la de mayores garantías para llegar a la Generalitat.

«Hace falta un gran equipo dirigido por Toni Cantó», adelantó el máximo responsable del partido. Lo más probable es que nadie más se presente al proceso de selección, lo que convierte ya a Cantó en virtual candidato de Cs a la Generalitat. No hubo confirmación -al menos con certeza- del candidato al Ayuntamiento de Valencia.

Fernando Giner no participó en el acto, pero Rivera aprovechó su discurso para elogiar la figura del hombre fuerte de Cs en el Cap i Casal. Los aplausos y los gritos de «alcalde, alcalde» hicieron que el concejal se levantara para recibir una gran ovación. El líder de Cs evidenció, de esta forma, sus preferencias de cara a liderar la formación en la Comunitat. Cantó siguió la línea de otros discursos en anteriores visitas a la Comunitat.

La lluvia ha hecho acto de presencia durante el acto de España Ciudadana en Valencia.
La lluvia ha hecho acto de presencia durante el acto de España Ciudadana en Valencia. / Manuel Molines

El ataque al tripartito fue constante, habló del «pancatalanismo» de PSPV y Compromís y de los millones de subvenciones concedidas a entidades satélites del movimiento. De igual modo, Rivera le apoyó en esta lucha porque uno de los asuntos prioritarios «es sacar las zarpas del nacionalismo de la Educación». No dudó el diputado valenciano en vincular ideológicamente a Compromís con el PSPV - «para mí es el PSC», precisó- y reprendió al sindic socialista, Manolo Mata por pedir que le declarasen a él y a Rivera personas non gratas por oponerse en el Congreso a la reforma del Estatuto de Autonomía de la Comunitat. «Parece que está poseído por Puigdemont o Torra», indicó en referencia a Mata a quien terminó dirigiéndose como «Monchito Mata».

La intervención del ya aspirante a la Generalitat se concentró en la Educación -«los niños no pueden estudiar ni una hora en castellano en muchos colegios»- y en la necesidad de impulsar la economía. «Decir no a una empresa que quiere invertir mil millones, decir no a Puerto Mediterráneo que quiere invertir 800 millones, que el director general de Comercio le diga 'go home'...», expresó en este sentido. Y también relacionó esta posibilidad con el asunto de la lengua: «Poner el valenciano como barrera que impida a los mejores venir a trabajar no es crear riqueza y empleo».

Tanto Rivera como Cantó situaron al PSPV con los nacionalistas, pero también trataron de arrinconar a un PP «corrupto» que cada vez se parece más a Vox, según la interpretación que hacen del panorama actual. Es en ese escenario donde Rivera propuso su «alternativa moderada» al tripartito con el objetivo de «parar los pies al nacionalismo». El líder de Cs admitió el hartazgo de los valencianos porque «se fueron los de la Gürtel y de todos los casos que no me da tiempo a citar y llegaron unos que lo hacen peor y se pasan el día echándole la culpa a los que estaban antes». Rivera reclamó elecciones generales al presidente del Gobierno. «Los españoles tienen que ir a votar. Sánchez no puede secuestrar las urnas», subrayó para adelantar el cambio en el Gobierno que persiguen en unos meses.