Académicos de la RACV preparan una candidatura alternativa a Martínez Roda

Voro López muestra la nueva gramática valenciana al decano, Martínez Roda. / juan j. monzó
Voro López muestra la nueva gramática valenciana al decano, Martínez Roda. / juan j. monzó

Voro López, Ballester Olmos y Gómez-Bayarri dimiten de la junta de gobierno y tratan de sumar a los críticos para relevar al actual decano a principios de 2019

F. RICÓS

valencia. Miembros de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana han iniciado movimientos para formar una candidatura que suceda a Federico Martínez Roda como decano, y a la actual junta de gobierno de la centenaria entidad cultural. Tres académicos de ese órgano, José Francisco Ballester-Olmos, José Vicente Gómez Bayarri y Voro López, presentaron ayer la dimisión precisamente para trabajar durante los próximos meses en aunar a los académicos contrarios al decano a quien le queda hasta final de año para completar el actual mandato.

Los tres académicos depositaron su renuncia en el registro de entrada de la entidad. Voro López figuraba como bibliotecario-archivero, y los otros dos eran vocales de la junta de gobierno. Las fuentes consultadas señalaron que todavía se esperan más bajas en el equipo de Martínez Roda.

El que fuera director de la Sección de Lengua y Literatura valenciana de la RACV, Voro López, abandona porque considera que «no sería honesto» continuar, puesto que el decano «ha perdido mi confianza».

En su carta de dimisión Voro López anuncia a Martínez Roda su intención de formar «una nueva candidatura para una nueva junta de gobierno que cuente con el respaldo mayoritario de los académicos, sea fiel a los principios de la institución y siga en el estudio y la defensa de nuestra cultura, de la lengua valenciana y su normativización».

En el fondo del asunto está el acercamiento de Martínez Roda con la Acadèmia Valenciana de la Llengua y su presidente, Ramón Ferrer -de esto hace ya dos años-, con quien realizó una declaración conjunta que aprobó la asamblea de la AVL y la junta general de la RACV, aunque esta última ha sido anulada por los tribunales. La intención de los actuales dirigentes era que la Secció de Llengua y Lliteratura Valencianes se limite a los estudios y abandone la normativización del valenciano, cuestión que quedaría en exclusiva para la AVL. El órgano oficial sostiene la unidad de la lengua, mientras que la RACV siempre ha defendido la independencia del valenciano respecto al catalán.

Voro López ya mostró su «desacuerdo» en 2016 y lo ha reiterado en su misiva de dimisión. Esa discrepancia está «compartida por un amplísimo sector de académicos y por la propia Secció de Llengua y Lliteratura Valencianes, a la que ha desoído en todo el proceso». López echa en cara al decano de la RACV que presentara a votación no el documento pactado en el seno de la entidad, que ofrecía una serie de garantías para la Real Acadèmia, a su propuesta normativa y a aquellos que la siguen, «si no otro bien distinto redactado por la AVL en el que la RACV reconocía la autoridad normativa de aquella, mientras que la RACV solamente se dedicaría al estudio del valenciano».

Balester Olmos, por su parte, en su dimisión por escrito también le muestra al decano su «desacuerdo con criterios que se venen aplicando en el gobierno de esta institución académica y que no concuerdan con los principios en que se basa mi leal visión de la naturaleza, independencia, estructura operativa, testimonio, enraizamiento social y acción académica que en mi concepto deberían presidir la RACV en este periodo de la historia de Valencia».