Ábalos tilda el discurso de Casado de «miserable» y achaca sus ataques a Sánchez a una falta de liderago frente a Vox

Ábalos tilda el discurso de Casado de «miserable» y achaca sus ataques a Sánchez a una falta de liderago frente a Vox
efe

El ministro de Fomento ha participado esta mañana en el desayuno informativo «Tribuna Mediterránea» organizado por Nueva Economía Fórum en el Hotel Las Arenas

BURGUERA

José Luis Ábalos ha protagonizado esta mañana el desayuno informativo «Tribuna Mediterránea» organizado por Nueva Economía Fórum en el Hotel Las Arenas. Su intervención, no obstante, es difícil de considerar si la ha realizado como ministro de Fomento (cargo por el cual estaba invitado y programada su presencia), como candidato del PSPV al Congreso por Valencia (circunstancia electoral que ha generado recelos en la derecha por creer que el evento era incompatible con la campaña electoral) o como número dos del PSOE (posición propia del secretario de Organización de los socialistas que ejerce el político valenciano). A las infraestructuras se le ha dedicado poco tiempo, y la parte relevante de su intervención del ministro para explicar su gestión ha sido para criticar con dureza que el PP votase contra el decreto de la estiba. El grueso del discurso de Ábalos se ha dirigido hacia los rivales a la derecha del PSOE en las próximas elecciones generales. De las autonómicas, apenas una mención, un par de frases, al final, para señalar que el socialista Ximo Puig, presidente de la Generalitat, «se adelantó» al Gobierno de Sánchez al ofrecer un talante de «escuchar a los ciudadanos», lo que «devolvió la autoestima y normalidad a una clase política que sólo aparecía en los tribunales», además de recordar que el Jefe del Consell y el del Ejecutivo central habían negociado los presupuestos del Gobierno, muy ventajosos para la Comunitat, y que finalmente no salieron adelante por culpa del «Independentismo» y «la derecha».

A pesar de algún comentario sobre los intentos de «transversalidad» de «los nuevos» (partidos), en los que se podría incluir tanto a Podemos como a Ciudadanos, y que Ábalos zanja afirmando que es el PSOE el que finalmente se presenta como la oferta más transversal y nueva, el filo del discurso del dirigente socialista valenciano se dirigió a los partidos de la derecha. En el caso de Ciudadanos, Ábalos lamentó el «desgaste» de la formación naranja a pesar de ofrecerse como una opción joven. El ministro ha asegurado que su partido ha querido mantener «sosiego» y no «entrar en provocaciones», lo que ha permitido al PSOE «parecer ahora lo nuevo, mientras que algunos se han desgastado», o incluso desviado, «como cuando uno venía ser el centro y se ha autoexcluido de gobernar con nostros, Ciudadanos, que nos ha vetado expresamente»: En el terreno del discurso crispado, no obstante, las palabras más duras de Ábalos han sido para el candidato del PP, Pablo Casado, a quien le reprochó los ataques a Sánchez (en relación a «preferir» las «manos manchadas de sangre» de los terroristas «a las pintadas de blanco» de los que se manifestaron contra el terrorismo de ETA), un comentario que consideró «muy miserable en lo político y en lo moral», y le instó a que se buscase un 'hooligan' en el PP y que no fuese el propio Casado quien ejerza ese papel. En este sentido, empleó una fingida comprensión hacia la situación del candidato popular al señalar que «en la derecha están haciendo sus particulares primarias» entre PP, Vox y Ciudadanos, lo que explicaría la exigencia de Casado de un cara a cara con Sánchez.

«Casado está muy interesado en un cara a cara porque él necesita que se visualice que es la alternativa a Sánchez, porque esa posición está cuestionada al disputarse el liderazgo tres partidos, una posición de debilidad, porque no está claro que el PP sea quien lidere ese bloque. Es Vox el que está marcando su agenda, y eso es un liderazgo», indica Ábalos, quien lanza además una carga de profundidad de mucho calado contra los populares: «Cuando un partido o un espacio político sufre un trauma después de perder el Gobierno, la tendencia es al esencialismo, y para remontarse a los orígenes de la derecha española ya está Vox, y de ahí su éxito».