El exgerente de la Emshi asegura que Esteban Cuesta y Enrique Arnal ocultaron la situación de Emarsa

Joaquín Juste desvela en el juicio que las sospechas se iniciaron cuando se detectó un movimiento de un millón de euros sin el cual la empresa hubiese incurrido ya en causa de disolución

EFEVALENCIA

El exgerente de la Emshi Joaquín Juste ha asegurado hoy que el exgerente y el exresponsable de contabilidad de Emarsa Esteban Cuesta y Enrique Arnal, respectivamente, trataron de ocultar a la entidad metropolitana la situación económica de la empresa gestora de la depuradora de Pinedo.

Juste ha iniciado hoy las comparecencias de testigos en la décimo cuarta sesión del juicio del caso Emarsa, en el que se enjuicia la pieza principal de la macrocausa por el desvío de unos 20 millones de euros de la empresa pública Emarsa.

Según ha explicado Juste, las sospechas sobre la situación patrimonial de la empresa se empezaron a hacer patentes tras la presentación de la cuenta de resultados de 2009, cuando se imputó a años anteriores una subvención de la Emshi -de 2009- de un millón de euros sin la cual la empresa hubiese incurrido ya en causa de disolución.

En su declaración, el exgerente de la Emshi -entidad de la que dependía Emarsa- ha detallado que observó un incremento injustificado de los gastos de explotación, un fondo de maniobra negativo o activos corrientes por debajo de la mitad del pasivo a corto plazo.

"En aquel momento recopilé auditorías de años anteriores e hice notas con lo más relevante, posibles irregularidades o mejoras que habían marcado los auditores, y se lo entregué al presidente", entonces Enrique Crespo.

Según ha explicado, a finales de 2009, Cuesta y Arnal fueron a verle y le presentaron un documento que "intentaba reflejar que las situaciones de tensiones de liquidez que habíamos detectado no eran tales, dijeron que la empresa estaba bien, que sólo se había retrasado algún pago a algún proveedor".

"A la vista de que ese mismo año se volvía a incurrir en pérdidas pensamos en diseñar algún plan con el interventor y el secretario de Emarsa", ha agregado Juste.

Aunque ha indicado que no recuerda quién dio la orden de liquidar Emarsa, Juste ha explicado que a él se lo comunicó Enrique Crespo, y que entonces ya se habían constatado graves irregularidades especialmente en las facturas de informática y de mantenimiento de la planta de Pinedo.

Se detectaron asimismo posibles irregularidades en gastos de viajes que, según ha explicado Juste, Enrique Crespo negó, a pesar de que la Emshi pudo acreditar que efectivamente se realizaron los viajes y se abonaron.