La agrupación de Joan Lerma baja la persiana

La agrupación de Joan Lerma baja la persiana

Las dificultades financieras y el deseo de la comarca por impulsar la agrupación única en Valencia, claves de la decisión

F. M. VALENCIA.

El PSPV de la ciudad de Valencia recibe la consideración orgánica de comarca para el propio partido -aunque como tal no lo sea- y está compuesto por ocho agrupaciones locales, distribuidas entre los barrios de la ciudad. La estructura del partido en el cap i casal ha sido objeto de no pocos debates y reflexiones internas -Jorge Alarte llegó a plantear que se desdoblaran-, que siempre se han visto condicionadas por las dificultades financieras.

El pasado martes, esa agonía de recursos que atraviesa el PSPV en general, y sus agrupaciones en particular, provocó un anuncio que tiene mucho de revelador. Pablo Ruiz, secretario general de la agrupación de Marítimo, una de las más históricas de la ciudad, comunicaba a través de una red social el cierre de la sede local ubicada en la calle de la Reina. «Hoy hemos decidido en la ejecutiva por unanimidad cerrar la sede actual de la sede de la calle de la Reina, lamentablemente no podemos mantenerla económicamente», explica.

La referencia a la situación financiera lo dice todo. Las agrupaciones del PSPV, como el partido en general, se ven afectadas por dificultades de supervivencia que han hecho, por ejemplo, que Blanquerías últime la venta del edificio que ocupa como sede -varias cadenas hoteleras han presentado su oferta y la operación podría cerrarse en breve-. En el caso de las agrupaciones, la ausencia de una planificación financiera por parte de la dirección comarcal aparece -según las fuentes consultadas- en el origen de este colapso financiero. Marítimo, la agrupación en la que milita el expresidente y senador Joan Lerma, ha sido la primera, pero probablemente no será la última. La comarca, en este caso la dirección de Valencia ciudad, ha disfrutado hasta el momento del uso de la sede de Blanquerías, por la que no habría tenido que abonar hasta hace pocas fechas alquiler alguno a la dirección regional.

A la dificultad económica se úne la traba política. Varios miembros de la ejecutiva que encabeza Joan Calabuig se han pronunciado a favor de la agrupación única, es decir, la fórmula que permitiría acabar con las agrupaciones locales y que la dirección comarcal fuera una única agrupación. La mayoría de las agrupaciones locales de la ciudad -cinco- decidió plantar hace pocas fechas a la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Sandra Gómez, que había convocado una reunión en el propio consistorio para abordar con los barones del partido en la ciudada la labor realizada en 2016 y los objetivos para 2017. Cinco secretarios locales le comunicaron que no acudirían a la cita por considerarla inoportuna. Y Gómez, la favorita de la dirección nacional para hacerse con el liderazgo del partido, asumió su situación de minoría. La tesis que propone convertir a Valencia ciudad en una agrupación única permitiría a la dirección que se eligiera acabar con las voces críticas. Blanquerías ha deslizado que podría hacer algo similar con las direcciones provinciales, consciente de que no las controla.