Hacienda quiere que el Consell le explique cómo pagará la televisión

Mónica Oltra junto a una carta de ajuste que anuncia la ley de la nueva televisión./
Mónica Oltra junto a una carta de ajuste que anuncia la ley de la nueva televisión.

El departamento de Montoro no sabe cómo pretende atender un gasto de este tipo un Consell que sobrevive de los fondos del Gobierno

JUAN CARLOS FERRIOLVALENCIA

El presupuesto de la Generalitat para 2016 incluye una partida de 29 millones de euros para la nueva RTVV. Cuando el titular de Hacienda, Vicent Soler, presentó el proyecto de ley de las cuentas para el actual ejercicio ya especificó que se trataba poco menos que de una declaración de intenciones.

La elaboración de la ley de la Corporación Valenciana de Medios de Comunicación es la que establece una horquilla amplia de lo que costará sostener la futura televisión, y que va desde los 40 hasta 108 millones. Obviamente, será el consejo rector el que tendrá que establecer la dimensión y las condiciones definitivas -número de canales, especificaciones técnicas, señal de radio...- que fijarán definitivamente el coste del nuevo medio de comunicación público. Con las primeras dificultades que se ha encontrado la puesta en marcha de la futura televisión -el nombramiento del presidente del consejo puede obligar a celebrar tres plenos de Les Corts seguidos por la oposición de PP y Ciudadanos y, en ese caso, su designación sería provisional para seis meses-, el debate sobre el coste del nuevo medio podría parecer lejano.

Pero no lo es tanto. El ministerio de Hacienda ha puesto sus ojos en la reapertura de la televisión valenciana. Con el precedente del agujero económico que dejó la vieja Canal 9, por encima de los 1.000 millones de euros, y sobre todo, con el colapso económico que atraviesa la administración autonómica, el departamento que dirige Cristóbal Montoro ya ha trasladado su desconfianza con la iniciativa puesta en marcha en la Comunitat.

Ximo Puig ya admitió en un reciente debate en Les Corts que Montoro le había preguntado por la recuperación de la televisión pública valenciana «tal y como estáis». El presidente de la Generalitat aprovechó la coyuntura en la Cámara para reivindicar la capacidad del Ejecutivo valenciano para tomar sus propias decisiones.

Pero la apelación al autogobierno y a la capacidad de la Generalitat para tomar sus propias decisiones sin ser tutelada por el Ejecutivo central no ha resuelto las dudas existentes en el ministerio con sede en la calle de Alcalá. Las fuentes consultadas por este diario aseguran que el departamento de Montoro está dispuesto a pedir explicaciones ante un proceso, el de apertura de la nueva televisión pública, que en términos estrictamente económicos, va justo en el sentido contrario de lo que parece recomendar la salud financiera de la Generalitat.

¿A qué se refiere Hacienda? El Gobierno valenciano ha venido manteniendo un elevado tono de exigencia ante el Ejecutivo central para reclamar la llegada del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). Sin esa aportación, la administración autonómica no sólo no habría podido atender sus deudas pendientes con proveedores -el informe del ministerio conocido el miércoles sitúa el retraso de la Comunitat en atender esos pagos en 77 días, veinte más que la media-. Es que habría caído en la suspensión de pagos más indiscutible. El FLA actual sólo permite atender deudas con proveedores y vencimientos de deuda. De manera que una de las dudas que asalta al ministerio tiene que ver precisamente con la forma en que la Generalitat pretende hacer frente a los gastos de la nueva televisión, partiendo de que no podrá hacerlo con el FLA.

Pero no es la única. Hacienda no sólo no acaba de ver clara la financiación de la nueva televisión. Al ministerio le resulta chocante que el mismo Consell que ha tenido que aprobar un acuerdo de no disponibilidad de 78 millones de euros -y comprometer la congelación de otros 92- y que ha acabado renunciando a los 1.325 millones que incluyó en el apartado de ingresos de los presupuestos de este año, trabaje ya en el proyecto de una nueva televisión que, en el mejor de los casos, le costará 40 millones de euros. Y en el peor, unos prohibitivos 108 millones.

Las fuentes de Hacienda consultadas remarcan además que la situación financiera de la Comunitat aún puede verse más agravada si cabe si la formación del nuevo Gobierno se retrasa. «Tiene que haber Gobierno cuanto antes en agosto; si no hay Gobierno, las Comunidades Autónomas tendrán que hacer un ajuste más duro este año», aseguró el ministro este pasado martes. La Valenciana es una de las autonomías que más tendría que recortar, según las fuentes consultadas. Y esos ajustes, se insiste, casan mal con el gasto de poner en marcha una televisión.

Fotos

Vídeos