Fallece Pérez Taroncher, el contratista de Castellano en el caso Avialsa

Fallece Pérez Taroncher, el contratista de Castellano en el caso Avialsa

El constructor y el exconseller popular eran los dos únicos investigados en una de las piezas separadas de la trama delictiva

REDACCIÓN VALENCIA.

Cerca de 200 personas despidieron ayer en el cementerio municipal de la Pobla de Vallbona al empresario José Miguel Pérez Taroncher, popularmente conocido como 'Carlampio'. El constructor falleció después de que le detectaran un cáncer en agosto de 2015, apenas transcurridos tres meses desde su detención por el caso Avialsa. Pérez Taroncher era amigo íntimo del exconseller del PPCV Serafín Castellano y uno de los principales investigados por la trama delictiva junto al político, que también estuvo presente en el sepelio.

Considerado como el contratista de Castellano, Pérez Taroncher fue detenido junto a él el 29 de mayo de 2015 por, entre otros delitos, malversación, cohecho, prevaricación y blanqueo de capitales. Según la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), se vio beneficiado por el ex delegado del Gobierno, que le concedió contratos por obras sin acudir a los procedimientos legales, «observando muchas veces la fragmentación de los importes». El sumario del caso Avialsa destapó que las empresas de 'Carlampio' -Construcciones Taroncher y Construccciones DV Cuatro (esta última a nombre de sus hijos)- «facturaron más de dos millones de euros sin acudir a ninguna licitación pública» entre los años 2007 y 2009.

Respecto al origen de la facturación, la policía reveló que la Administración autonómica se convirtió en la gran valedora para el crecimiento y consolidación de esta firma. De hecho, entre 2007 y 2009, la empresa del amigo de Castellano contrató con la Generalitat por valor de 2,9 millones de euros.

El caso Avialsa se parceló en cinco investigaciones. Una de las piezas separadas contaba hasta ahora con dos únicos investigados, José Miguel Pérez Taroncher y Serafín Castellano. El juez indaga si las numerosas adjudicaciones a las mercantiles vinculadas a la familia Pérez Taroncher (su cifra de negocio se disparó durante la etapa de Serafín Castellano) se produjeron obviando la legalidad y con la clara intención de favorecer a su amigo.

El último auto cita algunas de las obras que considera sospechosas. No hay que olvidar que Pérez Taroncher logró el grueso de su facturación directamente de la Administración valenciana o de empresas públicas. Entre las contrataciones aparece una de Vaersa, la pavimentación del centro tecnológico de frutos secos de Almassora. Se trata de unas dependencias que el nuevo Gobierno «descubrió» cuando llegó al poder y que carecían de uso. El coste del edificio fue de 2,5 millones. La resolución judicial recuerda otras actuaciones sospechosas de las mercantiles de la familia. Por ejemplo, las obras en el Hospital La Fe, en el Arnau de Vilanova, en la Escuela de Enfermería de Valencia o en los servicios centrales de la Conselleria de Sanidad que también dirigió Serafín Castellano.

La investigación realizada por la Fiscalía Anticorrupción reveló los negocios que tenían en común 'Carlampio' y Castellano y también una transferencia de dos millones de euros remitida por el constructor a una cuenta bancaria de Luxemburgo.

El patrimonio de Castellano y Pérez Taroncher, junto a sus mujeres, se encuentra también bajo investigación. La teoría de los investigadores de la UDEF es que Taroncher se beneficiaba del poder de su amigo en la Administración, pero más tarde compensaba estos favores con presuntas retribuciones económicas al exdelegado del Gobierno.