Sánchez exige a Rajoy que acuda al Congreso a rendir cuentas sobre el 'caso Púnica'

El PP valenciano niega «conocer ni haberse reunido» con el empresario implicado en la trama

P. DE LAS HERAS/S. P.

madrid/valencia. El PSOE quiere que Mariano Rajoy comparezca en el Congreso para dar explicaciones sobre la 'operación Púnica'. «Hay silencios en política que resultan confesiones y el silencio de Rajoy y el PP sobre este nuevo escándalo representa la transigencia en la lucha contra la corrupción de su partido», recriminó ayer Pedro Sánchez.

El secretario general de los socialistas insistió así desde Oviedo, adonde acudió para la toma de investidura del presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, que el presidente del Gobierno debe «aclarar cuál es la envergadura de esta trama que vuelve a afectar a su partido» y advirtió de que espera que «alguien» dentro del PP asuma responsabilidades. «Ni los españoles ni los votantes ni los militantes del PP se merecen un presidente que da la callada por respuesta una vez más ante un caso de corrupción como el que estamos viviendo», dijo.

Los socialistas saben que su petición caerá en saco roto. Desde aquella comparecencia en la cámara baja a la que Rajoy acudió arrastrado por la amenaza de una moción de censura (que jamás habría prosperado) y la presión de la prensa española e internacional, el 1 de agosto de 2013, los populares han frenado todas las reclamaciones de la oposición para que responda por los escándalos que salpican a su partido. Entonces su argumento fue simplemente el de que confió en el extesorero del PP, Luis Bárcenas, y que este luego resultó ser un presunto delincuente que se aprovechó de su partido.

El PP y el Gobierno alegan que ese tipo de debates parlamentarios sólo sirven para aumentar la desconfianza en la política y apelan a las reformas legales tomadas esta legislatura para poner las cosas más difíciles a los corruptos . «La única manera de regenerar la vida democrática es -dijo, en cambio Pedro Sánchez- que el PP pase a la oposición».

Por su parte, el expresidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, negó ayer conocer ni haberse reunido con un empresario implicado en la trama, cuyas conversaciones han hecho deducir a la Guardia Civil que esta red estaba dispuesta a financiar irregularmente al PPCV a cambio de contratos públicos.

Fabra se expresó así tras ser preguntado por la supuesta financiación irregular del partido y su presunta reunión con el empresario implicado Alejandro de Pedro.

Según la Guardia Civil, en una conversación entre uno de los cabecillas de la trama, David Marjaliza, y el presunto 'conseguidor' de contratos De Pedro, este le contaba que pensaba concertar la semana siguiente una entrevista con «el presidente», a quien la Guardia Civil identifica como Alberto Fabra. «Con esta persona ni me he reunido nunca ni sé quien es ni tenía previsto reunirme y no sé lo que haya dicho en las conversaciones», dijo Fabra, quien agregó que a nivel del partido regional «tres cuartos de lo mismo».

Afirmó que, respecto a la trama, «en el caso de la Comunitat Valenciana no ha habido absolutamente nada, por lo menos desde la dirección regional o la Presidencia de la Generalitat». «Los que han querido usar cargos públicos para beneficios propios de terceros, a por ellos, sin ningún tipo de dudas», aseveró el expresidente de la Generalitat Fabra, quien confía en que «la justicia caiga sobre las personas que han burlado el deseo de los ciudadanos de usar recursos públicos para poder atender sus necesidades».

Respecto a la supuesta financiación irregular del PPCV aseguró que desde que asumió la presidencia las cuentas han sido «transparentes y claras».

«Nos hemos ajustado a lo que legalmente nos podíamos gastar tanto en campaña como fuera y ahí está la fiscalización de todas nuestras cuentas. No tenemos ningún problema», concluyó.