Marcos Benavent: «He sido un yonqui del dinero. Voy a hacer daño a mucha gente»

Marcos Benavent: «He sido un yonqui del dinero.  Voy a hacer daño a mucha gente»

El exgerente de Imelsa acude a la Ciudad de la Justicia, confirma que las grabaciones son suyas y que colaborará con la Fiscalía Anticorrupción

A. RALLO VALENCIA.

Marcos Benavent se dejó ver ayer disfrazado. Dice ser otro Benavent, fruto de un proceso de introspección que le ha llevado a ejecutar la tremenda pirueta ideológica de pasar de conducir un Porsche Cayenne a estar con el 15-M. Lástima que la reestructuración de valores llegara después de meter la mano en la caja, fenómeno que encuentra precedentes en otros asuntos de corrupción. «Me he llevado de todo. Vivía en la inconsciencia. Era un yonqui del dinero», soltó, sin rodeos y falsos dramas, a las puertas de la Ciudad de la Justicia.

La Fiscalía Anticorrupción dará la bienvenida a este hombre nuevo, curado ya por fin del terrible virus de la malversación. «Voy a colaborar con ellos», adelantó. No hizo falta escenario a las puertas de los juzgados. Marcos Benavent montó un pequeño show como principal y único protagonista. Se gustó. Aprovechó las cámaras de televisión para saludar a destacados rostro de la pequeña pantalla, como Buenafuente, y decirles que estaba a su disposición. El exgerente de Imelsa se antoja carne de plató. Lo sabe y si no se lo prohíben quizá no tarde en pasar por maquillaje. Es una incógnita si también por la barbería. Su historia da para 'prime time'.

El «encantador de serpientes», como le definía su entorno más cercano, exhibió ayer sus mejores habilidades. El hombre cae bien, un tipo simpático, capaz de decir que invita a unas cañas y que las termine pagando el acompañante.

Con cautela

Eso sí, midió sus palabras. Nada de lanzarse a la piscina. Habló mucho de él y nada del asunto que lleva entre manos la Fiscalía Anticorrupción. Evitó hacer referencia al contenido de las grabaciones con el expresidente de la Diputación Alfonso Rus o de la exconcejala María José Alcón. Del primero se limitó a decir: «No soy quien para juzgar a nadie. Ni sus vidas ni sus historias. Él sabrá. Tiene que ser consciente de su forma de ser y actuar». Admitió discrepancias con el exalcalde de Xàtiva y otros cargos del Partido Popular. «No compartía muchas cosas, con la forma de gobernar a todos los niveles. Yo no me callaba y tenía mis enganchones».

De Alcón tampoco quiso hablar, aunque ironizó acerca de que con la barba que llevaba sí podía ser Papá Noel. «Sí, las grabaciones son auténticas. Las hice yo. Las ratificaré si me preguntan si son verdad. No quiero hablar de los que aparecen». Llegó a decir que de algunos ni se acordaba.

Su etapa de detective

La ratificación de los audios es interesante para la Fiscalía, ya que ofrecerían todas las garantías para que se incorporaran a la causa sin problemas de futuras nulidades. Y, ¿por qué grabó horas y horas de conversaciones con cargos del partido? «Uno vive con miedo e inseguridades y en ese momento lo vi como un seguro a posibles historias a futuro... Y bueno, entras en esa dinámica... «Siento mucho el daño que he hecho. Pero es lo que hay». Para tratar de cerrar este capítulo, adelantó que cuando revele la verdad hará «daño a mucha gente». Se dirigió también a la ciudadanía. «Espero que esto sirva de algo. La gente necesita saber la verdad».

Más adelante, se extendió en esta idea, aunque siempre omitió nombres. Su lenguaje de colega le permite soltar semejantes perlas sin sonrojarse: «Va a salir mierda a punta pala», en referencia a las pesquisas de la fiscalía que investiga una trama de cobro de comisiones por amaño de contratos en diferentes administraciones. Más ejemplos de su destreza en lo coloquial: «Casi todo el mundo estaba en movidas, en historias. Yo no descubro las Américas. Hoy me ha tocado a mí; mañana será otro».

Colaboración con fiscalía

Benavent es consciente de la trascendencia de su colaboración con los investigadores, con los que ya ha tenido algún contacto. Al parecer, hace algunas semanas se dirigieron a él. Tampoco mostró una gran preocupación porque se pueda enfrentar a penas de cárcel. Lo asumió sin más, como un peaje necesario.

También se refirió al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra. Afirmó que lo conocía personalmente, aunque negó que se hubiera reunido con él. «Le llamé para decirle que estaba a su disposición después del congreso de Sevilla. Me dijeron que

él quería hablar conmigo. Le dije 'si necesitas alguna cosa'...Colaborar... Era hablar con él e intercambiar opiniones de lo que había pasado en Sevilla». Allí, tras una cena, Alfonso Rus criticó a la secretaria general del PP, Mercedes de Cospedal. Y los comentarios llegaron a la propia destinataria. Benavent dijo ayer que todo aquel revuelo en parte lo montó él.

El exgerente de Imelsa encontró otra frase redonda para explicar el giro existencial que ha experimentado en los últimos meses. «Lo he perdido todo para ganarme a mí mismo». En varias ocasiones pidió perdón y aseguró que repondrá el dinero que se ha llevado, aunque no sabe cuánto. Tampoco sabe cómo. Actualmente su patrimonio es escaso. «Sólo tengo un poco para poder vivir». Negó tener millones en Panamá ni en el extranjero.

El responsable se mostró más valiente que en diciembre cuando le dijo a sus familiares que estaba muerto de miedo por si le ponían un sicario. De hecho, abandonó España por las amenazas de muerte que le hicieron llegar. El exgerente negó ayer que temiera por su integridad, pero tanto su aspecto como el hecho de no haber dado señales de vida invitan a pensar en lo contrario. Ese fue el motivo por el que partió en diciembre o enero a Suramérica y dejó de contestar a las llamadas y mensajes. Regresó a España hace unos meses, tal y como informó LAS PROVINCIAS.

¿Y qué hizo? Pues su primer destino fue Ecuador, quizá aconsejado en su día por Caturla, número 2 de la Diputación de Valencia. «Estuve en el Amazonas», precisó. Su siguiente destino fue Japón. «Quería ir a La India, a Nepal...Pero no conseguí el visado». Al cabo de unas semanas se dirigió a Amsterdam -quizá allí copió su nuevo look- y fue entonces cuando obtuvo los papeles para la India. Pero descartó la idea porque el escándalo saltó a los medios y decidió volver a la Comunitat.

Desde su llegada a España se dedica a «vivir experiencias». En concretó habló de clases de yoga, tantra, «sonidos de la naturaleza» y talleres de agricultura biodinámica. El exgerente se mostró como un apasionado del medioambiente.

Elecciones autonómicas

Su reaparición se produce dos días después de las elecciones en las que el Partido Popular sufrió una severa derrota. Aseguró que hubiera ido al juzgado con independencia del resultado de los comicios. También manifestó su opinión al respecto. «Hacía falta un cambio porque 20 años son muchos años no sólo para el PP, sino para todos los partidos». «Creo que hay que regenerar las cosas y todo lo que sea cambiar y evolucionar...». Hubo un momento en el que incluso manifestó su simpatía con el movimiento del 15-M. «Yo estuve en la plaza», presumió pese a que en aquel tiempo se codeaba con la plana mayor del Partido Popular y disfrutaba de un alto tren de vida. El exgerente de Imelsa recordó la labor de la empresa pública que llegó a presidir hasta que en Navidad se despidió entre lágrimas de sus compañeros reconociendo errores. «Se trata de una empresa ejemplar, grandes trabajadores. La Reina nos entregó un premio», recordó.

Los intentos de su abogado por limitar su parlamento ante los medios de comunicación resultaron inútiles. «Vamos a vernos más veces», anunció. Mientras esa fecha llega, quiere dedicarse «a sus animalitos y pajaritos». Ha nacido una estrella.