Una veintena de menores marroquíes entran en Melilla saltándose los controles policiales

Algunos de los menores que han entrado en Melilla. /
Algunos de los menores que han entrado en Melilla.

La Delegación del Gobierno confirma que entre 15 y 20 niños magrebíes cruzaron a la carrera desde Marruecos por el carril de salida de vehículos del paso internacional de Beni Enzar

JESÚS BLASCO DE AVELLANEDAmelilla

Entre 15 y 20 menores extranjeros no acompañados (MENAS) de origen marroquí cruzaban esta mañana a Melilla de forma irregular saltándose los controles policiales. Lo hacían temprano, antes de que se habilitara la entrada de viandantes, a la carrera y por el carril de entrada de vehículos al reino alauí de la aduana internacional de Beni Enzar, el principal paso que une la ciudad de Melilla con la provincia marroquí de Nador.

Así lo ha confirmado el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, en una comparecencia ante los medios en la que ha asegurado que este tipo de avalanchas se llevan dando con frecuencia desde finales de 2014, pero que hasta ahora los agentes españoles habían podido controlarlas.

Los policías destinados en la frontera se han visto desbordados y los chiquillos han podido superar los controles aduaneros y acceder a Melilla entre la muchedumbre que se agolpa a esas horas para el paso de mercancías, contrabando y trabajadores transfronterizos.

Los hechos están siendo analizados para intentar mejorar el control de accesos y que este tipo de incidentes no se vuelvan a repetir. Para ellos, Delegación del Gobierno, Guardia Civil y Policía Nacional se han reunido hoy con la intención de "evitar esta inaceptable forma de entrada", según palabras del propio delegado gubernativo.

Las calles, llenas de menores no acompañados

El Barkani ha denunciado que diariamente las fuerzas de seguridad en Melilla recogen de las calles de Melilla a más de una treintena de menores marroquíes que "campan a sus anchas" y dan una imagen de descuido y descontrol.

Estos menores no acompañados que deambulan por el centro de la ciudad, mugrientos y desvalidos, están acogidos en centros de la Ciudad Autónoma y permanecen en España bajo tutela efectiva de la consejería de Bienestar Social que es el organismo que debe responder por la situación de estos chicos.

La mayoría de ellos, antes de estar en el centro de menores donde no se les ofrecen unos servicios mínimos dignos, prefiere pasarse el día en la calle o viviendo en las escolleras o alrededores del puerto comercial, a la espera de poder colarse en alguna batea o camión que embarque en uno de los ferris rumbo a la península Ibérica.