Bonig se propone impulsar de nuevo el valencianismo en el PPCV

Bonig se propone impulsar de nuevo el valencianismo en el PPCV

Reunirá a mediados de septiembre a la comisión de señas de identidad aunque todavía no ha limado asperezas con el líder de Lo Rat Penat

F. RICÓS VALENCIA.

Isabel Bonig no tiene reparos en proclamar que está orgullosa de ser valenciana y del PP. Quizá por eso una de sus primeras iniciativas como número dos del partido en la Comunitat Valenciana ha sido que todos los grupos municipales de su formación presenten en sus respectivos ayuntamientos una moción de rechazo a las intromisiones del nacionalismo catalán en territorio valenciano -también pretende que se retrate el PSPV, EU y Compromís-. Y que la segunda sea otra iniciativa, pero en defensa de una de las tradiciones más arraigadas en las tres provincias: la defensa de bous al carrer.

La dirigente popular tiene, además, la intención de impulsar la comisión de señas de identidad. Prevé reunirla a mediados de septiembre, cuando los ayuntamientos empiecen a votar las enmiendas contra la intromisión catalanista y los toros. El órgano dirigido por Mª Ángels Ramón-Llin está trufado de exmilitantes de Unio Valenciana pero se encuentra atado de pies y manos y su poder de influencia en el Consell no se vislumbra por ninguna parte. Además, miembros relevantes del mismo se encuentran decepcionados principalmente por dos acontecimientos: el acuerdo del presidente Fabra con Artur Mas en 2013 para permitir que se pudiera emitir TV3 en territorio valenciano, el 'valenciano' que se enseña a los niños en las escuelas públicas y concertadas y el funcionamiento de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, cuya guinda fue la definición del valenciano como catalán en su Diccionari normatiu.

Aquel pacto de reciprocidad televisiva -nunca se llevó a cabo porque antes se produjo el cierre de RTVV- provocó que el presidente de Lo Rat Penat, Enric Esteve, abandonase en mayo del año pasado la comisión de señas de identidad con críticas a Serafín Castellano.

Isabel Bonig todavía no ha hablado con Enric Esteve para limar asperezas y que, como presidente de la entidad cultural decana y centenaria de Valencia, se reintegre en la comisión de señas de identidad.

La publicación en formato digital del Diccionari normatiu puso en pie de guerra al sector regionalista de los populares valencianos. Sus representantes en la comisión de señas de identidad reclamaron el pasad 17 de febrero a la consellera de Educación y Cultura, María José Catalá, de quien depende la Acadèmia Valenciana de la Llengua, que actuara con contundencia contra la AVL.

Pero esa exigencia de los valencianistas del PPCV -se escuchó alta y clara la voz de Alfonso Novo, presidente de los populares de la ciudad de Valencia- quedó en nada. María José Catalá, hoy también consellera portavoz, no actuó con contundencia ni de ningún modo ante la AVL. Tanto el Consell como su órgano encargado de normativizar la lengua valenciana acordaron rebajar la tensión y enfriar un debate que hoy en día, a pesar de los rigores estivales, todavía permanece congelado.