El alcalde de Paterna, imputado por prevaricación, dimite por sorpresa

El alcalde de Paterna, Lorenzo Agustí. :: jesús signes/
El alcalde de Paterna, Lorenzo Agustí. :: jesús signes

El PP valenciano admite su «malestar» al desconocer la renuncia de Agustí mientras su entorno atribuye el adiós a motivos familiares

BURGUERA VALENCIA.

Al final de un pleno ordinario en el Consistorio de Paterna, en el punto de ruegos y preguntas, el alcalde, Lorenzo Agustí, anunció ayer que hoy hará efectiva su dimisión como regidor del municipio. Asombro en las filas de la oposición, seriedad y tensión entre los populares paterneros, y sorpresa notable en la dirección del PP, que se enteró a través de la prensa de la decisión de Agustí, imputado por sendos delitos de prevaricación administrativa a raíz de dos denuncias de la oposición por su gestión en la zona franca y la adjudicación de las obras del auditorio.

Fuentes vinculadas a la dirección del PP valenciano admitieron desconocer previamente las intenciones de Agustí, expresaron su «malestar» porque el alcalde «no nos ha avisado de lo que iba a hacer», al margen de que respetan los motivos por los cuales ha renunciado al cargo, si bien consideraron que el alcalde actúa con un «exceso de protagonismo» en el modo de anunciar su renuncia. Se da el caso de que hace menos de dos semanas el propio Agustí invitó a la cena de verano de los populares paterneros a la nueva coordinadora general del PP en la Comunitat, Isabel Bonig.

Alcalde y consellera compartieron micrófono y cena sin que se produjese ningún adelanto confidencial del anuncio realizado ayer por Agustí.

Entre las filas del PP en Paterna no causó tanto estupor el adiós, si bien existen voces discordantes frente a la petición de apoyo que el propio Agustí realizó, durante el anuncio de su retirada, para su teniente alcalde Elena Martínez, «que no es precisamente la persona más querida en el PP de aquí», según la oposición, si bien entre los concejales del PP sí cuenta con destacados apoyos.

Ultimátum en su casa

Fuentes municipales aseguran que los ediles populares no sabían nada hasta que Agustí lo comunicó en el mismo pleno, y que posteriormente les explicó el peso de su familia en la decisión. «Estaba harto y en su casa le habían dado un ultimátum», confirmaron esas mismas fuentes. El consistorio celebrará un pleno extraordinario el próximo 11 de agosto con el fin de elegir al próximo alcalde.

El inminente exalcalde adujo en la sesión plenaria motivos personales y familiares para justificar su salida durante un discurso en el que se emocionó en varias ocasiones y en el que hizo un balance sobre su carrera política. «Quería que todos siguieran desarrollando su labor sin que este hecho afectara al normal funcionamiento de la institución», señaló Agustí a sus concejales para explicar el secretismo de una decisión que aseguró haber tomado hace un año y que ha ido posponiendo, si bien es cierto que había amagado en alguna ocasión con el adiós.

En las últimas elecciones europeas, el PP perdió cerca de treinta puntos porcentuales respecto a los comicios de 2009, y más de la mitad de los votos: pasó de 11.000 a 5.000 sufragios. En las filas populares no contaba con apoyos, siempre ha sido considerado un verso suelto.

Puntilla

Los problemas legales como alcalde a través de dos imputaciones se han convertido en la puntilla y el detonante de una decisión fundamentada en que su entorno familiar considera que la presión diaria sobre Agustí es excesiva.

El alcalde, así como otros cinco concejales del municipio, está imputado por supuestas irregularidades en la promoción de la zona franca, un proyecto de colaboración público privada que, según los cálculos del consistorio, supondría una inversión de 288 millones de euros y la creación de unos 70.000 puestos de trabajo. Esta imputación parte de una denuncia de Compromís ante la Fiscalía de Valencia por el supuesto uso «irregular» de 628.000 euros de fondos públicos a través de la empresa municipal Gespa para financiar la promoción de «una Zona Franca inexistente».

El hasta ayer alcalde también se encuentra imputado por un posible delito de prevaricación administrativa en el proceso de adjudicación de las obras del auditorio del municipio por un importe de 456.470 euros. En este caso la denuncia partió del portavoz socialista en el Ayuntamiento, Juan Antonio Sagredo, quien admitió también que el anunció les sorprendió, si bien era una posibilidad «que se podía producir en cualquier momento dadas sus circunstancias procesales». Sagredo señaló que Agustí se había tomado «como un ataque personal», la denuncia de los socialistas paterneros.