Vegalfaro celebra sus 25 años con vino y música

Rodolfo Valiente, su padre, Andrés, y su hermana Judith. / lp
Rodolfo Valiente, su padre, Andrés, y su hermana Judith. / lp

La bodega también apuesta por el cultivo ecológico y el enoturismo

PEDRO G. MOCHOLÍ

Conocí a Rodolfo Valiente hace más de veinte años. Solíamos coincidir en las catas que se celebraban en Casa Montaña a principio del siglo XXI. Me lo presentó el propio Emiliano, y desde el primer momento congeniamos. En cierto modo, la carrera de Rodolfo cómo bodeguero y enólogo, y la mía cómo crítico gastronómico tienen un gran paralelismo, ambas empezaron en un mismo espacio de tiempo. Al poco tiempo de conocerlo, Rodolfo me hizo llegar una botella de su vino Pago de Los Balagueses Syrah, y la sensación que tuve al abrir la botella no pudo ser más esperanzadora, quedando sorprendido por la personalidad del vino y la excelente relación existente entre la calidad y su precio.

La relación del Rodolfo y el vino había sido algo tardía. Él desarrollaba la abogacía en una importante empresa marítima, y sus necesidades económica estaban más que contempladas, y satisfechas. Su especialidad eran los pleitos marítimos, había realizado varios máster en Derecho Marítimo y era uno de los abogados más versados en esta compleja especialidad de nuestro país. Si que es verdad que el vino y los viñedos siempre han estado muy presentes en la familia, pues su bisabuelo Leonardo ya elaboraba vinos en su bodega, y su otro bisabuelo José, elabora orujos y alcoholes.

Andrés Valiente, el padre de Rodolfo, poseía 330 he en Las Muelas, de ellas, 60 he se dedicaban a la vid en un paraje muy singular denominado Los Balagueses, un terreno en el que se encontraba el yacimiento arqueológico de Las Pilillas, un espacio en el que los Íberos ya elaboran vino siglos antes de Cristo, un vino que se conservaba y se transportaba en ánforas, comerciando con buena parte del Mediterráneo. Todos los caminos que rodeaban a Rodolfo lo invitaban a que acabara elaborando vinos, pero faltaba la puntilla final, y ésta vino en forma de un viaje.

Por un litigio marítimo, se tuvo que desplazar a San Francisco. Una vez acabas las gestiones, Rodolfo disfrutó de unos días de vacaciones, dedicándose a recorrer buena parte del Valle de Napa (cuna de los viñedos americanos), quedando cautivado por la belleza y el colorido del valle, seguramente en el viaje de vuelta (cerca de 15 horas de avión), ya llevaba en mente dar un giro copernicano a su vida, y dedicarse al mundo del vino.

Poco a poco Rodolfo fue conociendo el mundo del vino, primero cómo un simple consumidor, para posteriormente ir adentrándose en él.

Y es 1999 cuando Andrés Valiente, junto a Rodolfo deciden crear la Bodega Vegalfaro, pues hasta la fecha , Andrés vendía sus uvas a otras bodegas, una práctica muy común en muchas comarca vinícolas.

Sus primeros vinos surgieron bajo el paraguas de la D.O. Utiel-Requena, marcando por su singularidad el paraje de Las Pilillas y la zona conocida por Los Balagueses, que con el paso del tiempo se convertiría en el Pago de los Balagueses.

Cómo he comentado, los primeros vinos que le probé fueron el Pago de los Balagueses Syrah, y el Pago de los Balagueses Chardonnay, dos vinos que me emocionaron, y esa emoción y la calidad que fui calidad que fui descubriendo en sus vinos hizo que le dedicara una artículo titulado "Un Gigante en la Sombra" (3/08/2004). En él ya hablaba de la visión contemporánea que Rodolfo desarrolla en sus vinos y el magnífico ensamblaje que encuentro entre la fruta y la barrica.

Desde el primer momento que Rodolfo empezó a elaborar entendió a la perfección los gustos de los amantes del vino, y por ello los suyos tienen un gran sentido gastronómico, y al mismo tiempo poseen la cualidad de ser magníficos acompañantes en una sobremesa o acompañando un atardecer. Todo ello ha hecho que Vegalfaro lo podamos encontrar en más de 30 países, teniendo una gran aceptación en el mercado asiático.

Poco a poco Vegalfaro fue consiguiendo sus primeras medallas de oro, plata y bronce en los distintos certámenes que participaba, lo que le hizo muy popular, llamando la atención de los directivos de Lufthansa, que hicieron que en el 2007 su Vegalfaro Crianza fuera el primer vino valenciano incluido en la First Class de la prestigiosa compañía alemana.

Lanzamiento del cava

Poco a poco Rodolfo se fue centrando en sus vinos, reduciendo sus etiquetas, y volcándose en aquellas que tenían una mayor aceptación entre el público, lo que le permitió pensar en elaborar un cava con sus uvas Chardonnay, una situación que sin duda se vio favorecida al ser la localidad de Requena aceptada por la D.O. Cava, gracias a esta circunstancia, Rodolfo lanzó Vegalfaro y Caprasia, dos cavas Brut Nature que tiene una gran demanda entre los amantes de las burbujas. Otro paso muy importante para la bodega llegó en el 2011, cuando consiguió la denominación Pago, una consideración muy importante para los bodegueros y que es equivalente a los Châteaux, Crus o Domaine franceses. Con la obtención de esta calificación, Rodolfo creó una nueva línea de etiquetas y envases. En la etiqueta observamos que tiraba de historia, serigrafiado las antiguas naves íberas que remontaban el río para comerciar con el vino, e incorporando la botella borgoñesa a la nueva denominación. En la D.O. Utiel-Requena sigue elaborando vinos bajo las etiquetas Caprasia y Rebel.lia. Tintos, blancos y rosados son los vinos que encontramos.

Enólogo del año

Sin lugar a dudas, el mayor reconocimiento le llegó en el abril del 2017 cuando la Asociación de la Comunitat Valenciana de Enólogos lo nombró "Enólogo del Año", un premio que coincidía con la celebración de su 50 cumpleaños. Un premio de doble valor, pues reconocía su trayectoria, y era un reconocimiento que le otorgaban sus propios compañeros de profesión.

El futuro de Vegalfaro

El futuro de Vegalfaro se escribe día a día, pero Rodolfo ya lleva años apostando por los nuevos conceptos que llegan al mundo del vino.

Aunque lleva años desarrollando la actividad enoturista, en los últimos tiempos ha intensificado esta actividad, y muchos son los amantes del vinos que los fines de semana recorren sus viñedos y catan sus vinos. Este incremento de oferta, hace que Vegalfaro sea una de las bodegas más visitadas de la Comunitat.

La ecología es otro de los puntales de Vegalfaro, por ello las 60 he de viñedos están certificada por el membrete de Cultivo Ecológico por la Comunidad Europea. También estás certificadas la bodega y las instalaciones ecológicas. Por ello, todos su vinos son 100% ecológicos.

Veintinco años de historia que celebró el pasado sábado en las instalaciones de la bodega. Allí se rodeó de Andrés (su padre), Judith (hermana) e Inma, Mar y Andrés (esposa e hijos), no faltaron sus amigos y buena parte de los importadores que posee, tanto en Europa cómo en Asia. Disfrutamos de todos sus vinos, y del catering vegetariano que sirvió el restaurante Oslo, del Grupo Copenhague. Tampoco faltaron las paellas de Vicente Gimeno Sanfelíu de L´Alquería de L´Horta-Alboraya.

Otra de las pasiones que posee Rodolfo es la música, por ello no dudo en unirse a The Great Travelin´Band y a Los Roper cuando estos conjuntos tocaron y animaron la jornada, Rodolfo sigue tocando el bajo con gran maestría, pero tenemos claro que su futuro está en la enología. Felicidades.

Más información en www.vegalfaro.es.