Una relación complicada

Dylan Arnold es uno de los protagonistas de 'After, aquí empieza todo'. / lp
Dylan Arnold es uno de los protagonistas de 'After, aquí empieza todo'. / lp

Hoy llega a los cines 'After, aquí empieza todo', un filme basado en la tetralogía de novelas escrita por Anna Todd

IKER CORTÉS

Hay un instante en 'After' que resulta sintomático y que describe la tóxica relación que viven sus protagonistas. Después de muchos tiras y aflojas, de poses y malditismo desmedidos, enamorado hasta las trancas y con la pulsión sexual por las nubes, Hardin le dice a Tessa que aún no puede creerse que sea suya. Es la tónica habitual en una película que adapta un libro lleno de clichés y que lleva a la gran pantalla una relación que ha vendido ya millones de libros en todo el mundo y se ha convertido en un auténtico fenómeno fan. Su autora niega la mayor. «Yo creo que es más bien una relación complicada y no tanto tóxica», explica Anna Todd (Dayton, Ohio, 1989). «Si solo pudiéramos contar historias bonitas sobre parejas no sería real. Es verdad que me critican por ello pero al mismo tiempo es algo de lo que estoy orgullosa. La gente no es perfecta y sus vidas tampoco», razona la joven de treinta años durante su visita a Madrid para promocionar esta película que llega hoy a la cartelera.

Flanquean a la escritora Hero Fiennes-Tiffin, que da vida al oscuro y misterioso Hardin Scott, y Josephine Langford, que encarna a la conservadora y ennoviada Tessa Young. Porque sí, en el argumento de 'After' se perpetúa un estereotipo, el del chico experto en la materia -sexual, se entiende-, introvertido y malote, y la chica disciplinada que no ha roto un plato en su vida. Y uno ve destellos de 'Grease', de 'Crepúsculo', de '50 sombras de Grey' y de todas aquellas películas en las que ella se queda prendado de él y lo exterioriza y él se lo calla. «Yo creo que eso es una simplificación», dice Langford. «¿Qué hace que sea un chico malo? ¿Que tenga tatuajes? Y ella, ¿por qué es conservadora? ¿Por su forma de vestir?», se pregunta. Todd también da su opinión: «Solo porque una chica no haya tenido relaciones sexuales, no significa que sea una buena chica. Tessa es mucho más que eso».

Algo de razón tiene. Ni Hardin, hijo del decano de la universidad, ni Tessa, que cursa ahora su primer año de facultad son unos personajes tan planos, pero casi. Al adolescente le atormenta el pasado alcohólico de su padre y a ella le puede su imagen de chica responsable.