Mercabañal; tapeo y tardeo en el barrio del Cabanyal

Alejandro Medina responsable de Mercabañal. /  lp
Alejandro Medina responsable de Mercabañal. / lp

Los vinos de las Bodegas Vicente Gandía alegran las mesas

PEDRO G. MOCHOLÍVALENCIA.

Está claro que el barrio del Cabanyal y los llamados poblados marineros albergan una inmensa cantidad de espacios, la mayoría de ellos abandonados, pero que recuperados y rehabilitados con cierto gusto, ofrecen la posibilidad de revitalizar la zona y atraernos gracias a una oferta gastronómica sencilla, basada en el producto y la singularidad.

A escasos metros de la playa de La Malvarrosa encontramos Mercabañal un establecimiento que nos propone varias propuestas gastronómicas dentro del propio local, las cuales destacan por las premisas descritas con anterioridad; variedad, sencillez y calidad. El local está al aire libre y es ideal para iniciar el tardeo en sus mesas, continuando con la cena, y si le apetece finalizarlo con un buen combinado en el piso superior, y así poder disfrutar de la brisa marina que nos ofrece el Mediterráneo.

En Mercabañal prima la sencillez, tanto en sus propuestas, cómo en su decoración, haciendo un guiño al puerto (que se encuentra a escasos metros), pues los mostradores son antiguos conteiner adaptados para tener una cocina y una barra dónde atender a los clientes.

Cada de uno de los conteiners nos propone una línea de cocina diferentes, pero todas ellas basadas en la calidad del producto que ofrecen, elaborado con sencillez y naturalidad.

Estando cómo estamos en un barrio marinero cómo es el Cabanyal, uno de los espacios se llama La freiduría dónde los cucuruchos de pescado recién frito, al más puro estilo gaditano de Sanlúcar es su principal reclamo. Palallas, bacaladitos, pescadilla, calamar o puntillitas rebozados a conciencia es la basa de sus oferta. No faltan las croquetas de jamón o de marisco, los pimientos de Padrón (ahora que comienza la temporada), las tortitas de camarones (muy típicas en la costa gaditana), las croquetas de boletus, y un producto que se está poniendo muy de moda; las alitas de pollo. Tampoco faltan las patatas bravas, algo muy típico del barrio del Cabañal.

Espacios

Otro de los espacios gastronómicos que encontramos es El Ultramarinos. En él podemos encontrar productos de charcutería muy típicos cómo la tabla de quesos valencianos, tabla de ibéricos, paté de oca, anchoas del Cantábrico, boquerones en vinagre, y tomate con ventresca. No faltan las típicas conservas de mejillones o berberechos. Muy buena la sobrasada, al igual que la mortadela italiana. También sirven de manera muy popular el Fuet con pan y cuchillo para que cada uno se corte el trozo a su antojo. Con tanto plato y tanta tapa no podemos olvidarnos la bebida, y es dónde los responsables han confiado en la bodega valenciana Vicente Gandía, una bodega que nació en pleno barrio marinero, y que en el Mercabañal tiene una merecida presencia.

Miracle Blanc y Fusta Nova son las etiquetas de vino blanco que nos ofrecen, y si lo desean en tinto tenemos el Miracle Tinto.

Otro de los conteiners reconvertidos acoge otro espacio, éste de dedicado a la cocina italiana y que se denomina Pizza Lab.

Llama la atención lo cuidada que podemos encontrar la oferta del café. Hay una gran calidad y una sobresalienta variedad. Se hace ante el cliente y servido con un vaso de agua, cómo mandan los cánones. Para terminar, en la parte superior encontramos La Terraza, el espacio dedicado a las copas y a los combinados.

Hay que felicitar a los creadores de este espacio por revitalizar un barrio que puede encontrar en la hostelería, una nueva forma de reinventarse y atraer a los valencianos y turistas. Felicidades.

Mercabañal. C/ Eugenia Viñes 225. Valencia.