La clóchina vuelve a Alejandro del Toro

Alejandro del Toro en su restaurante de Valencia./   LP
Alejandro del Toro en su restaurante de Valencia. / LP

Fiesta gastronómica en su restaurante

CHEMA FERRER

Las clóchinas valencianas llegan a su mejor momento de sazón durante el mes de junio, aromas y sabores marinos concentrados en la carnosidad y firmeza del extraordinario molusco de la ciudad de Valencia. Sí, este es un producto agrícola ciudadano al ciento por ciento, aunque suene raro, ya que cultiva en las bateas ancladas dentro del puerto de Valencia y un puñado de ellas en el Puerto de Sagunto. El secreto de su bouquet inigualable es que crecen estresadas, como las cepas de los buenos vinos, sin una gota de agua dulce y con pocos nutrientes. Esa es la gran diferencia en comparación a clóchinas francesas o las cultivadas en la desembocadura del Ebro, ya que estas viven rodeadas de agua marina mezclada con la dulce del aporte de los ríos. Igual sucede con su especie prima hermana, el mejillón, gallego o asturiano, vive también en los estuarios de los ríos o en las rías o desembocadura de ellos. Alejandro del Toro, cocinero nativo de los Poblats Marítims de Valencia, lleva la clóchina en su bagaje culinario más personal. Hace ya unos años se comprometió con ella creando una actividad promocional: 'La clóchina viajera', y desde el año pasado pone sus cocinas e ingenio a disposición de la marca oficial 'Clóchina de Valencia', para la creación de nuevos platos que realcen las capacidades sápidas de la clóchina. El evento se celebró ayer jueves en su restaurante y terraza con un lleno hasta la bandera y contando con el apoyo de cervezas Heineken y de otros productores agroalimentarios que quisieron acompañar el evento.

Vermuts Vittore

No hay nada que pueda superar el inicio de una degustación gastronómica como el aperitivo, y me refiero a una bebida que se encargue de abrir el apetito. En este caso fue el aperitivo por antonomasia, el vermut. Las Bodegas Cherubino Valsangiacomo montaron su barra de vermuts Vittore, acompañamiento ideal de las primeras clóchinas al vapor que se cocinaron. Otros protagonistas fueron el caviar de salmón de Alaska de Zarendom y los esturiones ahumados de Sarrión. Sí, al sur de Teruel se están criando esturiones y dentro de muy poco, cuando lleguen a la edad necesaria, habrá caviar. Tras los prolegómenos y degustaciones llegaron las creaciones culinarias de Alejandro del Toro a base de Clóchina de Valencia: Sopita de Queso Sierra de Espadán, Pepito de Clóchina, los clásicos Tigres, Terrina de Clóchina valenciana, un novedoso All i Pebre de Clóchina que sorprendió por su frescura, Salpicón de la playa, Arroz meloso de Clóchina y Pescado de roca... Muchos de estos platos seguirán disponibles en el restaurante hasta finalizada la temporada de la clóchina.

 

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