CASA PEPE O EL PORRÓN MÁGICO

Portada del recetario y logotipo de Casa Pepe. / LP
Portada del recetario y logotipo de Casa Pepe. / LP

Entre 1931 y 1973, Pepe Solsona popularizó en Londres la gastronomía española gracias a su buen hacer en los fogones y a una manera de beber vino

ANA VEGA PÉREZ DE ARLUCEA

Apuntaba primero a la boca, luego subía por la nariz y llegaba hasta la frente. A partir de ese momento el chorro de vino caía, rápida y ordenadamente, del porrón a sus labios entreabiertos sin desperdiciar ni una gota por el camino. Así bebía Pepe Solsona, para diversión y asombro de sus clientes, en medio del comedor de su restaurante y así se hizo famoso en la prensa y televisión británicas. Porque mister Solsona vivía en Londres, en el mismo centro del barrio del Soho y en pleno meollo gastronómico de la capital inglesa. A día de hoy el nombre de José Solsona seguramente no les diga a ustedes nada, pero durante 40 largos años fue el mejor embajador de la cocina española en el Reino Unido y culpable en gran parte de que nuestra gastronomía comenzara a ser apreciada en aquel país.

En el famoso 'swinging London' de los 60 se comió gazpacho, escudella, sopa de ajo y paella y eso ocurrió en dos negocios regentados por compatriotas: el elegante Restaurant Martínez (en la calle Swallow, muy cerca de Piccadilly) de Antonio Martínez y Casa Pepe, donde estaban los fogones algo más desenfadados de Mr. Solsona. Este singular personaje de la noche londinense nació el 28 de diciembre de 1902 en Bell-lloc d'Urgel (Lleida), en el seno de una familia campesina. Con tan sólo nueve años José Solsona salió de su pueblo para entrar de aprendiz de cocinero en el ilerdense hotel España, donde adquirió los rudimentos de un oficio que le llevaría en 1914, siendo aún un niño todavía, a Barcelona. Allí se desempeñó primero en el hotel Colón y luego en el Club Ecuestre, y tras el forzoso cumplimiento del servicio militar en la Armada (durante el cual cocinó para el rey Alfonso XIII), pasó por varios otros hoteles y un restaurante de Rosas en el que conoció a su esposa Dolores Delofeu.

En 1926 Solsona hizo las maletas y se fue a Londres como jefe de cocina precisamente del sofisticado restaurante Martínez, un local del West End al que acudía la flor y nata de la sociedad londinense y gran parte del cuerpo diplomático español. Empeñado en abrir su propio negocio, José (Pepe para los amigos) monta en 1931 con la ayuda de otro socio español el Barcelona Restaurant en Beak Street, y dos años después se arriesga en solitario a abrir el Spanish Garden Club, un refinado espacio en el que además de comidas y cenas se ofrecían actuaciones musicales en directo. Al parecer, ni él ni su mujer estaban contentos porque no había margen para el tipo de cocina que deseaban hacer, de modo que en 1936 dejaron el club e inauguraron el pequeño restaurante familiar España, en Wardour Street (Soho).

Fue allí donde una noche de 1937 -y mientras enseñaba a unos clientes a usar el porrón- descubrió Pepe el método para beber que le haría famoso. Un camarero le empujó por detrás y accidentalmente el chorrillo de vino chocó con su frente, derramándose limpiamente desde esa altura hasta su boca. Los presentes aplaudieron entusiasmados, así que nuestro protagonista decidió practicar hasta que pudiera hacer aquel truco, casi mágico, a voluntad. «En unos pocos días fui capaz de conseguirlo, y desde entonces he debido de repetirlo al menos un millón de veces», contaba.

Para cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial el España estaba ya muy bien establecido y gozaba de una clientela fiel, pero tuvo la desgracia de ser una víctima colateral de los bombardeos alemanes sobre Londres. El 12 de octubre de 1940 una bomba cayó en el edificio y aunque no hubo que lamentar pérdidas humanas, el restaurante quedó completamente destrozado. Solsona no se arredró y enseguida encontró un nuevo local en la cercana calle Dean, número 52. El 15 de febrero de 1941, apenas cuatro meses después del bombardeo, subió la persiana de Casa Pepe. Para anunciarlo publicó un breve en prensa avisando a sus antiguos clientes: «Respetuosamente quiero informar de que he inaugurado recientemente Casa Pepe. Este restaurante es una repetición del desaparecido España de Wardour Street, que tuvo que cerrar debido a la acción del enemigo. El propietario dará la misma bienvenida y trato personalizado que demostró en el antiguo local. Atentamente, Pepe Solsona». Todo esto en inglés, claro, idioma que a esas alturas manejaba con soltura.

El Casa Pepe Spanish Restaurant triunfó gracias a su repertorio de sabrosa -y por aquel entonces, exótica- cocina española y por la extraordinaria habilidad de Solsona para las relaciones públicas. Hablaba con todo el mundo, a todos caía bien. Convirtió el negocio en una especie de embajada cultural española, contratando músicos y bailarines de flamenco y organizando veladas temáticas. En 1950 abrió una segunda Casa Pepe en el 151 de Fulham Road (Chelsea) y poco después rebautizó su piso inferior como La Taberna, un espacio decorado con azulejos y carteles taurinos en el cual sonaba todas las noches la guitarra.

En 1957 y debido a las múltiples apariciones en televisión de Pepe Solsona, el negocio era tan conocido que publicó su propio libro de cocina. 'The Casa Pepe book of Spanish cooking' (libro de cocina española de Casa Pepe), con prólogo del mismísimo Peter Ustinov, constituyó un modesto éxito de ventas que tuvo hasta una traducción al sueco en 1959. Fue uno de los primeros recetarios en inglés dedicados íntegramente a la gastronomía española y en él aparecen desde las angulas a la bilbaína hasta la sopa al cuarto de hora, pasando por la tortilla de patatas, el bacalao a la llauna o la caldereta asturiana. Casa Pepe y su dueño siguieron dando guerra hasta 1973 y ya iba siendo hora de que alguien les recordara. Aunque sólo fuera por su porrón mágico.