Carácter familiar con «tradición renovada»

Miriam Andrés. / lp
Miriam Andrés. / lp

La Sucursal se consolida en el Veles e Vents, donde el día 23 dará una masterclass Miriam Andrés

J. MOLINS

El carácter familiar sin duda es la nota más característica del grupo La Sucursal, donde cinco hermanos viven el sueño de triunfar en la restauración, un camino que inició su madre y que ellos han seguido con éxito. Miriam Andrés, jefa de sala, será la encargada de dar una masterclass en el taller de cocina 'Cuina al Veles' en la próxima edición, que será el día 23 en la sala grande del edificio Veles e Vents. Un evento en el que colabora LAS PROVINCIAS.

La cocina de mercado es la base de La Sucursal. «Utilizamos productos de temporada, es una cocina de autor, apostamos por la tradición renovada, de familia pero con nuevas técnicas, y cuidamos mucho el producto», expresa Miriam. «Ofrecemos mucha gamba roja de Cullera y Denia, todos los días tenemos pescado de lonja, fresco, ya que nuestra base es el producto, los guisos», destaca. «Nuestro objetivo es consolidarnos a este nivel, estamos todos los hermanos en la madurez y en un buen momento».

Hace dos años que apostaron por el edificio Veles e Vents para explotar la restauración. En la tercera planta está La Sucursal, más de carácter gastronómico y de alta cocina. En la segunda planta se encuentra la escuela de hostelería, en la primera la hamburguesería Malabar y en la planta baja La Marítima, ambas de su propiedad. Esta última se centra en comida puramente tradicional, la que elaboraba su madre, con arroces secos y melosos, pescados frescos a la brasa y platos de cuchara. «Nos recuerda a los orígenes». Unos orígenes que explica Loles Salvador, que se introdujo en la hostelería montando un restaurante en el polideportivo de Catarroja, donde comenzaron todos los hermanos a tener contacto con ese mundo. «Vi que con ocho hijos tenía que trabajar, porque el mercado con mi marido no daba para tanto, así que me surgió lo de Catarroja y me encantó. En 40 años nunca tuve una hoja de reclamaciones, hemos cuidado mucho al cliente y el producto», expresa. «Lo de Veles e Vents es un trabajo de mis hijos, supone un gran orgullo para mí como madre, cinco hijos están trabajando allí y tienen éxito y encima que sigan todos unidos es fantástico», indica Loles.

Por su parte, Miriam explica que la apuesta de Veles fue conjunta de los cinco hermanos: «Nos volcamos todos, fue la primera vez que todo el equipo estaba junto, lo empezamos a levantar y ahora está muy consolidado, es un sueño, estamos empezando a asimilarlo». La restauradora asegura: «Ha dado muy buen resultado, por el entorno fantástico, el edificio singular, la respuesta del público, y también por mi madre, que ve que lo que inició en un polideportivo hemos pasado a lo que hemos conseguido, con constancia en el trabajo, dedicación, cuidar mucho al cliente, no decir no, y siempre hacerlo mejor, tanto en la sala como en la cocina».

La orgullosa madre recuerda lo que suele aconsejarle a sus hijos: «Les he dicho siempre que la vida es como una escalera, hay que subir siempre peldaños, nunca bajar». Y así lo han hecho. El de Veles es el tercer emplazamiento de La Sucursal, que antes estuvo en Navarro Reverter y en el IVAM, pero ahora están más orgullosos que nunca. Aunque a Loles le gustaría echar una mano. «Desde fuera veo que podría hacer más cosas, ayudarles, pero ha cambiado tanto la cocina, la forma de trabajar, ahora son casi laboratorios, me da mucha envidia verlos».

Miriam recuerda que de pequeña «siempre estaba metida en la cocina» viendo trabajar a su madre y que aprendió mucho con ella al lado, lo que ahora pone en práctica junto a sus hermanos con un gran éxito.

 

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