25 años de la Muestra del Embutido de Calidad de Requena

25 años de la Muestra del Embutido de Calidad de Requena
LP

La tradición se remonta al medioevo

CHEMA FERRER V ALENCIA.

La Cuesta de las Carnicerías, un enclave emblemático de la ciudad de Requena, iba a ser el lugar donde llevar adelante la celebración de los 25 años de la Muestra del Embutido Artesano y de Calidad de Requena y ante el impresionante mural pintado sobre la fachada de un edificio representando a una mujer atareada en la faena de embutir. Finalmente, el acto se trasladó al claustro del ayuntamiento debido a la lluvia. Con la presencia del alcalde de Requena, Mario Sánchez y el presidente de la Indicación Geográfica Protegida Embutido de Requena, se puso en valor la trayectoria de uno de los eventos gastronómicos más consolidados entre los valencianos y que tuvo su origen en la creación de la I.G.P. Embutido de Requena.

Esta localidad de la Valencia castellana posee una antigua tradición en la elaboración de embutidos y en el trato con los productos cárnicos en general. Se conservan escritos y legajos altomedievales que dan testimonio de ello, como uno fechado en 1495, donde se regula al detalle esta actividad, totalmente controlada por los munícipes, al igual que hornos, herrerías, molinos... Se cuenta en él que estas carnicerías se llamaban 'tablas', por el soporte donde se expendían ante el cliente las viandas; el carnicero era el tablajero. Todos ellos concentraban su trabajo y obradores en la susodicha Cuesta de las Carnicerías.

Tradición mondonguera

La genealogía del cerdo valenciano (y por ende el de requena) es mestiza, los cerdos valencianos siempre fueron el resultado de los cruces más variopintos y nunca disfrutaron de una pureza de raza, como los genuinamente ibéricos que pacen bellotas en las dehesas extremeñas y salmantinas. El trasiego de cerdos venidos de Aragón, los que subían los murcianos y los que llegaban de la vecina Castilla colaboraron no poco en considerar un marchamo de mestizaje nativo. Más aún cuando la villa de requena se consideraba fronteriza entre los reinos de castilla y Valencia transformándose en una suerte de aduana para el comercio con toda la riqueza que eso conllevaba. La creación de la IGP permitió dar un cuerpo real a la tradición mondonguera, la de elaborar embutidos. La oferta de los productos diferenciados la constituyen siete productos: longaniza, chorizo, güeña, sobrasada, salchichón, perro y morcilla. Dos de estos productos, el perro y la güeña, están inscritos en el listado de productos artesanales de la Unión Europea por su especificidad y todos ellos tienen su receta con los ingredientes específicos basados en los cortes cárnicos y las especias utilizadas. El consejo regulador garantiza la calidad de los embutidos y todos ellos portan su marchamo de calidad. Los preparativos para la XXVI Muestra de Embutido Artesano y de Calidad de Requena ya están en marcha, tiene ya su cartel ganador del concurso para que se publicite y también fechas, del 8 al 10 de febrero de 2019. No cabe duda que será cita ineludible en la agenda gastronómica.

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