Espectadores invisibles y drones en el Olympia

Jorge Blass está considerado como el ilusionista más innovador de nuestro país. / lp
Jorge Blass está considerado como el ilusionista más innovador de nuestro país. / lp

El mago Jorge Blass regresa a Valencia con 'Nuevas ilusiones', un espectáculo con efectos sorprendentes y magia interactiva

NIEVES MARCOS VALENCIA.

Drones, apariciones, desapariciones de espectadores, levitaciones imposibles y magia interactiva forman parte de 'Nuevas ilusiones', el último espectáculo del mago Jorge Blass, con el que llegará la próxima semana al teatro Olympia de Valencia. El ilusionista madrileño ofrecerá dos únicas funciones los días 21 y 22 de marzo, envueltas, como siempre, en un halo de misterio y una cuidada estética, marca del prestidigitador que entretiene y sorprende con trucos en los que utiliza tecnología del siglo XXI.

En una entrevista con LAS PROVINCIAS, Jorge Blass comentó que el show está pensado para todos los públicos, «desde niños de 4 años a personas de 99, aunque a cada uno le llega de forma diferente», clave fundamental del ilusionismo.

- ¿Qué va a mostrar a los espectadores que acudan a su show al Olympia?

- Verán un espectáculo muy tecnológico, con magia reinventada e interactiva para todas las edades con efectos novedosos como hacer invisible durante unos minutos a un espectador. También voy a utilizar drones que vuelan en el escenario, impresoras 3D y varios efectos más bajo la premisa de fusionar magia y tecnología.

- Parecen unas ilusiones más tecnológicas que trucos tradicionales.

- Efectivamente, porque los espectadores que vienen a vernos quieren sorprenderse y ver trucos nuevos, y en eso trabajo constantemente.

- ¿Mucha dedicación?

- Sí, porque primero tienes que tener la idea, luego desarrollar la magia y después que se convierta en emocionante para el público. Mi equipo y yo llevamos bastante tiempo perfeccionando, además de los números, la escena, la iluminación, la música... para que sea un espectáculo espectacular.

- ¿Ya se ha acostumbrado a esos espectadores escépticos que están más pendientes de pillar el truco que del espectáculo?

- Sí, por supuesto. De hecho a mí me encanta que acudan. Me gusta observar sus caras escépticas cuando comienzo, y después verlos totalmente introducidos en el show. La magia es muy poderosa hasta el punto de que convertimos a muchos descreídos en crédulos.

- ¿Jorge Blass es mago durante todo el día o desconecta?

- Me resulta bastante difícil desconectar. Cuando tienes ese gusanillo desde pequeño ya es para siempre.

- ¿Cuál es su mago favorito?

- De los ilusionistas extranjeros tengo una gran admiración por David Copperfield. He tenido la suerte de colaborar con él porque adquirió los derechos de un truco mío, el 'social media teleportation', en el que una persona se teletransporta a través de las redes sociales. En el caso de los españoles, Juan Tamarit me parece el maestro de todos los magos.

- Viene de dirigir el IX Festival Internacional de Magia de Madrid en el Teatro Circo Price por donde ha pasado la élite de la magia mundial, ¿cómo ha ido?

- Espectacular. Han pasado más de 30.000 espectadores. Es una fusión de circo y magia con talentos increíbles de distintas nacionales y disciplinas. Es una ocasión inmejorable de ver a algunos de los mejores magos del mundo actuando en un mismo escenario.

- Forma parte de la Fundación Abracadabra. ¿Le da satisfacciones?

- Muchas. Actualmente somos más de 80 magos por toda España, incluidos algunos de Valencia. Visitamos a los niños ingresados en los hospitales y regalamos magia. Es maravilloso como nos lo agradecen.

- ¿La magia cura?

- No cura como tal, pero sube mucho el ánimo a esos niños enfermos para los que es fundamental encontrarse bien anímicamente. Es un proyecto con el que me siento muy identificado.