Vuelta al cole: guerra a los piojos

Los piojos, al contrario de la creencia popular, ni saltan ni vuelan. / LP

Valencia ha visto florecer el negocio de eliminar liendres y piojos

SARA MASCARELL Valencia

Los piojos son parásitos sin alas que se instalan en la cabeza y se alimentan de la sangre humana. Al contrario de lo que se piensa, ni saltan ni vuelan, sino que su contagio es únicamente por contacto directo, ya sea cabello con cabello o apoyándonos en algún lugar donde estos 'bichitos' se encuentran esperando a su próxima víctima. Si te pica la cabeza leyendo estas pocas líneas, no desesperes, estás viviendo en carnes propias la frustración de miles de padres cuando llega la circular del colegio avisando de la presencia de piojos en el centro.

Las plaga de Pediculus humanus en colegios es una estampa que se repite cada año. Como informa la organización de consumidores OCU, los piojos son cada vez son más fuertes y se han hecho inmunes a la permetrina, químico utilizado para hacerles frente. No obstante, que sean los niños la presa por excelencia no es fruto del azar. El PH de su cabello es más dulce que el de los adultos y a medida que se crece se torna más ácido. Los lugares como centros escolares y parques, donde los pequeños juntan constantemente la cabeza para jugar, son idóneos para que los piojos campen a sus anchas.

Y sí, septiembre ya está aquí y eso significa dos cosas:'vuelta al cole' y vuelta a la batalla -nunca ganada- contra los piojos. Las madres están hartas de librar cada curso escolar una nueva afrenta:

«Estaba cansada de que mi hija cogiera piojos siempre. Compras productos de farmacia que realmente no atajan el problema y ves sufrir a tu niña, sin saber cómo afrontar realmente la situación», comenta María del Mar, madre que llevaba a sus hijas a un colegio de Valencia, y que explica que no existió curso en que la pequeña de las dos, Sara, no trajese 'la cabeza llena'.

El año pasado decidió dejar el asunto en manos de expertos: «Apareció en el barrio un centro encargado de tratar el problema de los piojos y no lo dudé. Era mi última opción».

Una mujer acude a un centro especializado en eliminación de piojos
Una mujer acude a un centro especializado en eliminación de piojos / La Rioja

El negocio de 'exterminar' piojos

Valencia ha visto surgir un nuevo tipo de comercio como respuesta de la desesperación de los padres: los centros especializados en eliminación de liendres y piojos. LAS PROVINCIAS ha contactado con la experta Belén García para que explique la razón de ser de este peculiar negocio: «La idea no se me ocurrió a mi. Yo soy peluquera y por circunstancias tuve que dejar de trabajar. Buscando, encontré que este proyecto empezaba a 'moverse' por la ciudad y me pareció súper curioso, porque yo había tenido grandes problemas con los piojos cuando mi hija era pequeña. Estuve tres años trabajando aquí y finalmente me he quedado con la compañía».

García cuenta que vio muy claro tomar las riendas del negocio: «Si a mi me resultó interesante, a otras madres también. Es más, las madres me llaman muchas veces llorando totalmente desesperadas. Es un problema que existe y va a existir siempre; por eso la empresa va cada vez mejor. Tanto es así, que se está extendiendo fuera de España. Ya hay centros, incluso, en México y Argentina», expresa entusiasmada.

Uno puede preguntarse, entonces, cómo se llega a ser experto en 'exterminar piojos'. García -propietaria de 'Sin Más Piojitos'- manifiesta que la clave está en la práctica: «Me impartieron un curso de unos 4 días en el que aprendí a pasar la aspiradora por el pelo. Si se desconoce la técnica, el cabello se enreda y lo tienes mucho más complicado. Para mí, la esencia está en practicar mucho previamente y ser paciente; además de estudiar todo lo relacionado con el ciclo de vida del piojo. El único requisito indispensable es que has de ser peluquero. Una persona que no está acostumbrada a manejar distintos tipos de cabello puede armarse un buen lío».

Vuelta al procedimiento de antaño

Si algo caracteriza a estos centros es la ausencia de productos químicos al realizar el tratamiento: «Es un método totalmente natural porque está enfocado a que cualquier persona pueda seguirlo. Esto incluye a niños y adultos alérgicos, mujeres embarazadas y menores de dos años», comenta García. Y añade: «está comprobado que los productos ya no los matan, entonces vamos para atrás. Hemos retrocedido y los piojos deben quitarse como antaño, con paciencia y pelo por pelo».

El procedimiento se divide en tres fases principales y dura aproximadamente una hora, según el grado de infestación que presente el paciente: «Primero se realizan 6 secciones en el cabello y se aspira el pelo con una aspiradora normal, de las de casa, pero que en el tubo lleva un aplique específico que contiene una liendrera. Al aspirarlos como si fuera polvo evitamos que caigan al suelo. A continuación, con la liendrera manual acabas de eliminarlos y, finalmente, con las lupas de aumento cazas los que puedan quedar y que han resistido todo lo anterior», ilustra García enseñando la maquinaria específica.

Una vez el proceso ha concluido, el material empleado se mete en la nevera durante 8 horas para asegurar la desinfección total. Además, a los 7 días de haberse efectuado el tratamiento, el cliente ha de volver a una revisión, en la que se verifica que el método ha funcionado o no. En caso erróneo, se volvería a realizar de nuevo.

En la primera foto: aplique especial con liendrera que se coloca en el tubo de la aspiradora. Abajo, nevera en la que se desinfecta el material utilizado para desenredar el cabello. A la derecha, el kit propia de cada paciente. / Sara Mascarell

El precio del tratamiento completo ronda los 60 euros en los centros existentes en Valencia. María del Mar decidió llevar a su hija a uno de estos establecimientos y hemos querido saber su opinión sobre el resultado, teniendo en cuenta el coste: «Es muy caro, pero está bien. Si sumas todo lo que te gastas en productos, amortizas el precio. Sara no ha vuelto a coger piojos desde entonces».

Aunque testada su eficacia, no todos pueden costearse el importe del tratamiento. La solución pasa por adquirir una serie de hábitos cotidianos, sencillos y económicos. Expertos farmacéuticos ofrecen distintas pautas para prevenir el contagio de piojos, ahora que el nuevo curso empieza: utilizar preventivos como el árbol de té, introducir el uso de la liendrera en la rutina diaria antes de acostarse y emplear sólo los productos capilares propios (cepillo, peine y accesorios). De esta manera, no se pretende acabar con la plaga de piojos- su erradicación es pura utopía- pero sí se puede evitar que el contagio sea mayor.

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