El dilema de ver o no a un bebé fallecido tras el parto

El dilema de ver o no a un bebé fallecido tras el parto

En España murieron seis bebés cada día en periodo perinatal, la mitad de sus madres no pudo verlos por falta de información y apoyo

EUROPA PRESSMadrid

Alrededor de la mitad de las madres que dieron a luz a un bebé fallecido no pudieron verle por falta de información y apoyo, según se desprende de un informe realizado en 2016 por la asociación Umamanita y que ha sido publicado con motivo del Día Mundial de la Muerte Gestacional y Perinatal.

«El estudio demuestra que la situación en España es muy deficiente, especialmente si la comparamos con otros países de nuestro entorno. Por ello, es imprescindible formar a los profesionales sanitarios, y en especial a los médicos, porque a menudo sus acciones terminan agravando la experiencia de la muerte y aumentando los sentimientos de dolor por la pérdida», ha explicado el principal autor del estudio, Paul Richard Cassidy.

En concreto, en el año 2016, en España murieron seis bebés cada día durante el periodo perinatal, si bien, según el trabajo, el desarrollo de la atención sanitaria a la muerte y duelo perinatal es «bastante incipiente» y aún son pocas las comunidades autónomas que han desarrollado protocolos de actuación.

De hecho, en un 60 por ciento de los casos el personal sanitario no permitió entrar a la pareja o a otro acompañante durante el parto, sin que hubiera una razón médica aparente para ello. «La falta de información proporcionada por el personal sanitario también es una asignatura pendiente, ya que tan solo la mitad de las mujeres consideran que estuvieron bien informadas de todos los pasos y trámites durante la estancia», ha comentado el investigador, para informar de que un 44 por ciento de las madres sintió que no tenía control sobre los aspectos rituales a la hora de tratar a sus hijos fallecidos.

Una 'buena decisión'

En este sentido, la evidencia de las mujeres que han participado en el estudio muestra que los actos de ver, velar y coger al bebé en brazos son «muy valorados». De hecho, el 96 por ciento consideran que fue una buena decisión ver al bebé, mientras que el 57 por ciento de las madres que no vieron a su bebé se arrepienten de la decisión.

Del mismo modo, el estudio ha puesto de manifiesto que son las acciones del personal sanitario las que motivan o no el contacto con el bebé, si bien en uno de cada cinco casos los profesionales sanitarios aconsejaron a los padres que no lo vieran, a pesar de que las buenas prácticas recomiendan ofrecer esta opción a las familias. Además, en uno de cada tres casos, al menos un profesional se refirió al bebé con la palabra 'feto', mientras que solo se usó el nombre del bebé en menos de uno de cada cinco casos.

Respecto a la gestión del cuerpo del bebé, el informe ha mostrado que las mujeres y sus parejas deberían tener la opción de decidir sobre el destino final del mismo, tal y como establece la jurisprudencia. No obstante, en el 35 por ciento de los casos ningún miembro del hospital explicó a las madres o sus parejas los procedimientos y las opciones para la disposición del cuerpo.

Por último, el informe ha señalado que se administraron sedantes a la mitad de las mujeres sin ofrecer información suficiente sobre sus efectos, algo que los autores del estudio consideran «preocupante», dado que está contraindicado por sus efectos negativos sobre el duelo.

«Este documento da voz a las madres y esto es muy relevante, pues son ellas las que tienen que decir cómo se han sentido tratadas y qué es lo que han sentido a favor y en falta. El informe tendría que hacer reflexionar y promover nuevas maneras de hacer», ha zanjado la psicóloga del servicio de neonatología del Hospital Vall d'Hebron y coautora del estudio, María Teresa Pi-Sunyer.

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