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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Gastronomía y Vinos

vinos
El vino valenciano más caro
La bodega de Requena Pago de Tharsys celebra su 200 aniversario con un reserva y un cava especiales

El vino valenciano más caro

Viñedo en espaldera y en riego a goteo ante la bodega Pago de Tharsys.

24.06.08 - 09:27 -

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El vino más caro elaborado en la Comunitat Valenciana es el Gran Reserva Pago de Tharsys, del que se han embotellado sólo 868 botellas y sale al mercado al precio de 390 euros la unidad. Con él y con un cava especial que se venderá a 18 euros, la bodega requenense Pago de Tharsys celebra sus dos siglos de vida, aunque no siempre en manos de la misma familia.

La propiedad actual de esta bodega es de la familia de Vicente García, enólogo que en su momento fue gran impulsor de que se reconociera al término municipal de Requena dentro del marco geográfico de la denominación del cava, a través de Torre Oria, de la que era entonces copropietario.

Cuando adquirió Pago de Tharsys no se llamaba así y era tan sólo una vieja bodega abandonada, que había que reformar para ponerla en marcha otra vez. Fue hace una decena de años y con las primeras obras ya se vio que la casona tenía 'fundamentos' antiguos. En realidad, por su ubicación, en el paraje de Fuencaliente, en la vega del río Magro, se intuía la antigüedad, porque más de un siglo atrás era la zona clásica de viñedos requenenses. Vicente García la rebautizó con el nombre de Tharsys en honor al fundador de Requena, y se anticipó con lo de 'pago' a la normativa posterior sobre este concepto, porque respondía a su idea de bodega familiar pegada al terruño y comprometida con vinos distintos y de alta calidad. Lo que ha conseguido con su buen hacer.

Después indagó más, con la ayuda de su mujer, Carlota Suria, en el subsuelo y en los archivos. Y aparecieron, en el ayuntamiento, relaciones de impuestos locales de hasta 1808 en las que ya figuraba la bodega como contribuyente, y bajo los cimientos, los restos parciales de los primitivos lagares, los cuales, pese a su antigüedad de dos siglos, tienen detalles que muestran una concepción moderna.

Aquella bodega se hizo de manera que se aprovechara la gravedad para facilitar los trasiegos, y se construyó un pasillo que favoreciera la evacuación del anhídrido carbónico (CO2) resultante de la fermentación; un gas que, por ser más pesado que el aire, ha ocasionado muchos accidentes, y algunos mortales, entre el personal de las bodegas de todo el mundo que bajan al área de los 'trullos' o depósitos de fermentación sin tomar las debidas precauciones.

En realidad, lo que ocurrió durante muchas décadas fue que las sucesivas instalaciones bodegueras se fueron haciendo, ampliando y rehaciendo, en lo que hoy es Pago de Tharsys, sobre los restos anteriores. Y ahora, rescatados parte de estos, cobran un renovado valor histórico y se reutilizan para enseñar lo que fueron y para aprovechar su quietud y frescor en el envejecimiento de los vinos actuales.

Precisamente, un vino derivado de la primera vendimia en los pagos de Tharsys, en 2002, será la gran estrella para celebrar el 200 aniversario y capitanear el renovado lanzamiento de la empresa como bodega de alta gama, para clientes muy exigentes. Un perfil de consumo en el que, según Vicente García, "los vinos valencianos no han tenido mucha presencia hasta la fecha". Y eso que defiende que "nuestras tierras de la Comunitat Valenciana y nuestros climas reúnen las mejores condiciones para hacer los mejores vinos, y ya se verá como dentro de unos años será así, porque hasta ahora no se ha reconocido por vergüenzas propias y una extraña rémora que ha pesado demasiado".

Alta gama y exigencia implican precio elevado, y Vicente García ha puesto su Gran Reserva (95% de Merlot y 5% de Cabernet Franc) por todo lo alto: a 390 euros la botella. No aspira a hacerse rico con esto, "porque nuestra economía no va a depender de las ventas de 868 botellas, entre 260.000 de producción, pero conseguiremos sin duda que se hable de nosotros, seremos referentes". Sobre la justificación de un precio tan elevado advierte que "con lo muy bueno y personal, a veces ocurre que lo pones caro porque casi ni quieres venderlo". Por si hay dudas respecto al nivel de este vino mimado, asegura que "en catas ciegas ha sacado más puntos que estrellas de mucho más precio".

Y junto al Gran Reserva, también un cava Brut Nature Gran Reserva de celebración, a 18 euros.
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