Podemos sí renunció al coche oficial en el Gobierno de Castilla-La Mancha

El vicepresidente del Consell Ruben Martínez Dalmau, instantes antes de subirse a su vehículo oficial en Burriana./Juan J. Monzó
El vicepresidente del Consell Ruben Martínez Dalmau, instantes antes de subirse a su vehículo oficial en Burriana. / Juan J. Monzó

El vicepresidente del Consell Rubén Martínez Dalmau y la consellera Rosa Pérez utilizan los vehículos de la Generalitat que antes tildaban de «privilegios»

Marta Hortelano
MARTA HORTELANO

La entrada de Unidas Podemos en el Consell ha generado un debate ético dentro de la coalición sobre la manera de actuar respecto a las numerosas prerrogativas que conllevan los nombramientos de algunos de sus miembros como altos cargos. Y el uso del coche oficial, al que todos los consellers, secretarios autonómicos y directores generales tienen derecho para el correcto desempeño de su cargo, es el mejor ejemplo.

Mientras que la coalición que forman Podemos y Esquerra Unida en Les Corts renunció hace apenas dos meses al uso del vehículo con conductor que la Cámara proporciona a los portavoces y a los miembros de la Mesa, y tildó de «privilegios» esos instrumentos de trabajo, los altos cargos de Unidas Podemos en el Consell sí los utilizan.

El vicepresidente segundo de la Generalitat, Rubén Martínez Dalmau, y la consellera de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática, Rosa Pérez, ya han utilizado los coches oficiales que ambos tienen asignados. Aunque ambos insisten en resaltar que sólo los emplean para asistir a actos de agenda pública. En el caso de Dalmau, asegura además que «sólo cuando las citas de agenda son fuera de Valencia». Ayer mismo, ambos acudieron a la reunión del pleno del Gobierno valenciano celebrada en Burriana, en sus respectivos vehículos del parque móvil de la Generalitat.

Su uso del coche oficial contrasta con la decisión que su propio grupo parlamentario adoptó en Les Corts y con la que los primeros miembros de Podemos que accedieron a un Gobierno tomaron en su día. Se trata de los consejeros que Podemos aportó al Ejecutivo que Emiliano García Page presidía en Castilla-La Mancha la anterior legislatura. En concreto, el exvicepresidente segundo del Gobierno castellanomanchego, José García Molina, y la consejera del Plan de Garantías Ciudadanas, Inmaculada Herranz, renunciaron al vehículo oficial que les correspondía como miembros del Ejecutivo. También la entonces presidenta de las Cortes regionales prescindió de un vehículo oficial.

En el caso de la Generalitat Valenciana, todos sus consellers tienen adscrito un coche oficial de manera permanente para cubrir sus necesidades de desplazamiento. También los secretarios autonómicos y directores generales pueden hacer uso de los coches de los que dispone cada departamento.