'Superlópez', clave española en VW

El ingeniero vasco, pieza clave en la crisis de 1993./
El ingeniero vasco, pieza clave en la crisis de 1993.

A. ADALID

Cuando Ferdinand Piech llegó a Volkswagen en 1993 las pérdidas eran clamorosas y los bancos cerraban el grifo de la financiación. La situación exigió medidas rápidas, y Piech fichó al ingeniero español que había eliminado las pérdidas de Opel en Europa, motivo por el que fue llevado al cuartel de General Motors en América. El español inició una política de reducción de costes sin aplicar despidos ni cierre de fábricas, sino aplicando ideas de los trabajadores y traspadasando la presión a los proveedores. La marca aplicó la jornada de cuatro días a la semana para paliar la baja demanda y recorganizó la ingeniería entorno a plataformas compartidas. VW salió de la crisis en solo tres años. Entonces Piech 'dejó caer' a Superlópez. Instaló en Polonia una fábrica que se diseñó para Amorebieta, en Vizcaya, localidad natal de Arriortua, y cedió a las presiones de Opel, que acusó a López de espionaje.