Revolución en la familia

Cama superior, toldo, mesa y sillas plegables son de serie en el California./
Cama superior, toldo, mesa y sillas plegables son de serie en el California.

Comprar una California implica cambiar de vida, viajar más, hacernos nómadas y disfrutar, con confort, en plena naturaleza

ALEX ADALID ALCOSSEBRE

Las furgonetas tipo Camper, diseñadas para poder viajar y dormir en su interior, están de moda, y entre ellas la pionera fue Volkswagen, con los modelos T1 que forman parte de la cultura de nuestro popular de nuestro tiempo, ya que fueron elegidas por hippies, surferos y aventureros en los años sesenta y setenta. Pero los tiempos cambian, y ahora hay mucha competencia, por lo que la marca alemana ofrece de serie la gama California, versión 'Camper' de su furgón de pasajeros, llamado Caravelle o Multivan, frente a la versión comercial Transporter.

Antes lo habitual era comprar una versión comercial o de pasajeros y que la preparara para viajar en familia una empresa externa, como Westfalia en Alemania o, hoy en día, Tinkervan en España, pero ahora las marcas ya ofrecen versiones adaptadas de origen, como nuestra California, y lo hacen porque cada vez más clientes compran este furgón para disfrutar sus vacaciones de manera diferente, así que vamos a comprobar las razones de su éxito.

Una gama completa

La gama California va de los 39.950 a los 67.000 euros, con ofertas desde 305 euros al mes muy atractivas. Se ofrece con motores TDI de 150 o 204 CV, con caja manual o automática, opción de tracción total y con acabados Beach y Ocean. Nosotros tomamos la versión más completa, una Ocean de 204 CV a la que solo le falta la tracción total. Con más de 200 CV, alcanza los 200 por hora y acelera hasta los 100 en 10,5 segundos, por unos 180 y 14,3 segundos de la de 150 CV, con una diferencia de precio entre ambas de 4.200 euros -56.100 frente a 60.300-.

Si por algo destaca las California es por su equipamiento viajero, como el techo superior que se convierte en una amplia cama doble y una 'planta baja' con asientos delanteros giratorios y traseros que se convierten en otra cómoda cama doble. El toldo en el exterior también es de serie, de aluminio y con fácil apertura y cierre, y da una amplia sombra a un juego de sillas y una mesa plegable, todo en aluminio de alta calidad, que se integran en los huecos de la puerta y el portón. Además, el propio portón trasero, una vez abierto, se puede cubrir con una lona que deja esa zona a cubierto para ducharnos -esta California tiene depósito para ello-, cambiarnos de ropa tener un poco más de espacio interior.

En el interior de la versión Ocean encontramos, respecto a la básica Beach, nevera, cocina, armarios, y mesas, todos muy útiles a excepción de la cocina, ya que no vemos claro eso de preparar unos espagueti dentro de la furgo, mejor una cocina de gas externa. La nevera en cambio es imprescindible, y la de la California enfría más que la de casa. La puerta lateral es eléctrica, pero no así el portón trasero, que cuesta mucho cerrar a la primera, por lo que sería mejor eléctrico, y más si llevamos soportes para bicis.

Todos al camping

Para ver como va una California qué mejor que programar un fin de semana de viaje en familia, así que allá vamos, un matrimonio, un niño de cinco años y su querida abuela, completando las cuatro plazas del vehículo, camino del camping Tropicana de Alcossebre. En autovía va de maravilla, con unas prestaciones mayores de lo necesario en un coche como este. El interior se ha quedado un poco desfasado, aunque por una parte, su funcionalidad es perfecta y, por otra, Volkswagen termina de actualizarlo a fondo, de modo que, si compramos este modelo hoy, es posible que nos entreguen ya la versión 'T6 California' con un nuevo cuadro de mandos.

Una vez en destino se puede conectar a la corriente del camping. Allí descubrimos que este tipo de coches es para viajar con más libertad de la que permite un recinto de este tipo ya que, si queremos visitar los alrededores, necesitamos montar y desmontar 'el chiringuito' a cada momento. Eso sí, una vez aparcada destaca el buen aislamiento contra el calor vía cortinas y parasoles, y por la noche se duerme a la perfección, con el fresco típico de las zonas pegadas al mar en el camping que nosotros elegimos.

Montar y desmontar los bártulos no es complicado, pero requiere arte y, como solo hay dos sillas, tenemos que levar dos más extras que ocupan algún de hueco en el maletero y, por último, viajar en Camper requiere más sacrifico que viajar de hotel a hotel o de acampada convencional, algo que, si somos 'novatos' hay que tener en cuenta.

Con pros y contras

Llega la hora de decidir si compramos o no uno de estos coches. Vamos con tres consejos: el primero es alquilar una y 'probar' durante unas vacaciones y, si nos gusta, dar el paso; el segundo es comprarla nueva, ya que llevan lo último, son más cómodas y seguras y se deprecian poco de cara a su venta. Por último, hay que elegir bien las opciones, por ejemplo, en nuestra Ocean sobra, para una vida campera, la pintura de dos colores, el pack cromado y las llantas. ¡Ah! y nada de usarla a diario, es un coche para viajar y poco más. La factura sube a 60.000 euros, y eso son muchas vacaciones convencionales, por lo que tenemos que ser muy 'campers' para comprar una pero, si lo somos, la California es de las mejores