Ford adquiere Quantum Signal

Ford adquiere Quantum Signal

Es parte de la estrategia en el desarrollo de vehículos autónomos

Ford acaba de comprar Quantum Signal, una pequeña empresa de Michigan, especializada en simulación en tiempo real, desarrollo de algoritmos, robótica, detección y tecnología de percepción. Un amplio catálogo de servicios que le permitirá apoyar a Ford en numerosas áreas a medida que la marca desarrolle vehículos de conducción autónoma.

En los últimos años, el fabricante ha ido reuniendo a un equipo de expertos en desarrollo de «software», simulación y «machine learning» de todo el mundo, a medida que acelera el desarrollo de vehículos autónomos.

Además de la simulación, Quantum Signal ha realizado un extenso programa de desarrollo de algoritmos para los militares que ayudan a guiar vehículos autónomos. Con sede en un antiguo edificio escolar de la localidad deSaline, ha cultivado su propia cultura empresarial, que quiere preservar durante el proceso en que el equipo se una a Ford.

Un objetivo que ya lo han hecho antes y lo están haciendo ahora con una firma que se unió a Ford hace casi tres años: Saips. Con sede en Israel, está trabajando en estrecha colaboración con la marca del óvalo y el equipo de Argo AI, con el aprendizaje automático para crear un innovador sistema de cognición visual para vehículos autónomos que puede detectar vehículos o peatones en su entorno –incluidos intermitentes y luces de emergencia- en condiciones meteorológicas y de iluminación extremas.

Otro sistema central permite la cartografía de entornos urbanos en 3D de alta resolución, dispositivo necesario a la hora de permitir que los vehículos de conducción autónoma se orienten en el mundo real. Saips colabora con algunos de los principales investigadores del mundo en un terreno conocido como «reinforcement learning», que podría fomentar el aprendizaje y la toma de decisiones en vehículos autónomos con menos necesidad de la supervisión humana.

Al igual que Saips, Quantum Signal desempeñará un papel decisivo en el desarrollo de los vehículos automatizados, con el compromiso de conseguir las bases necesarias para implantar con éxito esta tecnología. Desde su fundación en 1999, esta pequeña empresa ayudó a los militares a desarrollar un «software» que les permitía controlar vehículos robótizados desde miles de kilómetros de distancia.