Toyota RAV4: Preparado para sorprender

El RAV4 es un gran compañero de viaje gracias a su amplitud, y bajo consumo./
El RAV4 es un gran compañero de viaje gracias a su amplitud, y bajo consumo.

Más viajes y trayectos con el RAV4 nos descubren un SUV que no deja de convencer en todos los aspectos importantes

ALEX ADALID

Son muchas las marcas que terminan de llegar al sector SUV compacto y, por tanto, intentan atraer a los clientes con todo tipo de atractivos: diseño, equipamiento, funcionalidad, precio... el caso de Toyota es bien distinto, en gran parte porque fue la que inventó este sector de coches con aspecto y tamaño interior de todo terreno pero mecánica de turismo. Fue el primer RAV4, nacido en los años noventa, el que dio el pistoletazo de salida para que, poco a poco, tanto los fabricantes como los clientes, se dieran cuenta de las muchas cualidades que engloban este tipo de modelos. Llegado a su quinta generación, el RAV tiene poco que demostrar y, aún así lo hace de manera muy contundente, con un SUV con etiqueta 'eco' ejemplar.

Uno de los cambios está en el diseño. Tras varias generaciones con un modelo atractivo pero sin destacar demasiado, el nuevo RAV4 impone una imagen robusta y potente. Y lo hace sin rematar la imagen con leds, cromados o detalles demasiado llamativos. Si acaso la única pega que le vemos son unos pasos de rueda que no se unen a las faldillas laterales. Cuestión de gustos, porque al resto de nuestro equipo le encanta.

Interior de muy buen acabado, aunque los materiales no buscan sorprendernos.
Interior de muy buen acabado, aunque los materiales no buscan sorprendernos.

Más calidad que diseño

El interior cuenta con la misma filosofía. No hay superficies en color negro piano, ni de tono aluminio ni un montón de luces. Dos relojes tras el cuadro nos marcan los datos clave que también se reflejan en una pantalla entre estos con muchas funcionalidad aunque, eso sí, los números nos parecen pequeños en algunos datos, cosas de la edad. La pantalla multimedia está muy bien ubicada y tiene un funcionamiento muy 'japonés' es decir, no tan sencillo como nos gustaría. Aquí aparece una pega que a muchos nos extraña, y es que el RAV4 no tiene Apple Car Play ni Android Auto, una lástima, ya que sería perfecto poder utilizar las aplicaciones del móvil en la pantalla del coche. El resto del interior destaca la buena calidad y los detalles para el conductor. Por ejemplo, los mandos del climatizador son grandes y útiles, justo cuando otras marcas los están quitando.

Mecánica de primera

Ya hemos hablado en otras ocasiones de una tecnología sencilla pero tremendamente eficaz. El nuevo motor 2.5 litros de 177 CV no funciona como el resto de los motores gasolina, sino que tiene una compresión diferente -ciclo Atkinson en lugar de Otto, por si quieren consultarlo en Google- porque así funciona mejor en sintonía con el motor eléctrico. El resultado son 220 CV que permiten unas prestaciones de alto nivel, unidas a un buen cambio automático y, en esta versión, a la tracción delantera.

Nacho Martín-Loeches

A pesar de la buena potencia disponible, Toyota no ha querido hacer del RAV un deportivo. Al contrario. Con una monta de neumáticos razonable, se consigue limitar el consumo, que en nuestro caso ha sido imposible pasar de 6,6 litros a un ritmo alto, y que se quedará por debajo en un uso habitual. Este bajo consumo también es mucho mejor que el anterior RAV4 híbrido, que tenía un motor de menos cilindrada, demostrando que eso de 'menos es más' es real como la vida misma.

El RAV4 remata sus cualidades con el cometido principal para el que ha sido diseñado: viajar en familia: amplio espacio, buen maletero, que en nuestra unidad tiene un estupendo suelo de plástico para no manchar el tapizado y un buen precio. 33.000 euros en esta versión nos parece una tarifa muy competitiva. Al equipamiento solo sumaríamos el portón de apertura eléctrica, aunque para ello hay que optar por el acabado Feel, que cuesta 36.900 euros y que, aunque está más equipado, hay que valorar todo lo que lleva para ver si compensa.

En resumen, uno de los mejores SUV del mercado, aunque no el más espectacular, y todo ello con las ventajas de la etiqueta 'eco'.

Detalles sport como la doble salida de escape, junto a las protecciones traseras.
Detalles sport como la doble salida de escape, junto a las protecciones traseras. / Nacho Martín-Loeches