Seat Arona TGI, novedad en el Salón de París

Seat Arona TGI, novedad en el Salón de París

Es el primer SUV urbano con un motor alimentado por gas natural y gasolina

Seat incrementa la gama de modelos que utilizan GNC (Gas Natural Comprimido). Ahora llega el Arona TGI, el primer todoterreno urbano en emplear ese combustible más limpio, cuya presentación se va a realizar en el Salón de París durante los primeros días de octubre.

Tras la aparición del León, Ibiza y el Mii, la marca reafirma la intención de fomentar el uso del GNC para contribuir a reducir las emisiones de CO2 y de óxido de nitrógeno. Son vehículos que no solo generan menos emisiones, respetan el medioambiente y son más económicos, sino que además combinan tecnologías avanzadas y aportan la misma dinámica de conducción que sus hermanos de combustión.

Diseñado, desarrollado y fabricado en la sede de Martorell, esta versión representa un paso más en el programa de desarrollo de vehículos del fabricante, una demostración que la protección del medioambiente no tiene por qué afectar negativamente al placer de conducir. Además, esta tecnología permite usar biometano renovable de calidad garantizada, lo cual confirma la viabilidad a largo plazo del GNC.

El Arona difiere ligeramente en dimensiones con sus hermanos de gama. La longitud alcanza 4,138 metros (79 milímetros más largo) y es 99 mm más alto que el Ibiza, por lo que conserva su mayor distancia hasta el suelo y una posición de conducción elevada. Incluso con los depósitos de gas integrados bajo el piso del maletero, la capacidad del maletero del Arona es de 282 litros.

El motor de gasolina del nuevo Arona es el de un litro de cilindrada de tres cilindros que ya equipa la versión de gasolina pero con componentes que le permiten circular con gas. Las modificaciones de adaptación se centran en unos nuevos segmentos, refuerzo de los asientos de las válvulas que cuentan con un mayor alzado y el turbo es más ligero, de modo que la turbina responde de inmediato y la respuesta es más suave.

El Arona TGI dispone de tres depósitos de GNC, cada uno con una capacidad de 14,3 kilos que proporcionan una buena autonomía de 400 kilómetros solo con gas. Gracias al empleo del depósito de gasolina, la distancia aumenta en otros 160 kilómetros. La boca de llenado va situada junto a la de gasolina, los conductos de gas son de acero inoxidable y hay sensores de presión de gas con un regulador de presión electrónico para una óptima distribución del gas en el motor.

Como en el resto de sus hermanos TGI, cuando el depósito de gas se agota, la transición a la gasolina es tan fluida que pasa de forma inadvertida y tan solo se percibe por un indicador en la instrumentación, que señala que se está circulando con gasolina en vez de gas.

El empleo del GNC es mucho más económico que la gasolina y es considerablemente más eficiente que el diésel. La energía generada por un kilo de gas natural comprimido equivale a dos litros de GLP, 1,3 litros de gasóleo y 1,5 litros de gasolina. Según los cálculos de Seat, el Arona TGI consigue un importante ahorro en el coste por kilómetro; es un 50 % más económico frente al Arona de gasolina y un 30 % frente a un diésel. También aventaja en un 15 % a un vehículo con GLP y es incluso un 20 % más económico que un híbrido no enchufable de gasolina.

El motor del Arona TGI desarrolla una potencia de 90 caballos y un par máximo de 160 Nm entre las 1.900 y las 3.500 revoluciones por minuto. Este propulsor equipa de serie una transmisión manual de seis velocidades. La velocidad máxima es de 172 km/h y acelera de 0 a 100 km/h de 12,8 segundos.

El nuevo Arona se venderá en los mismos acabados que el resto de mecánicas, con las denominaciones Reference, Style, Xcellence y FR. Un modelo ciudadano, con la apariencia distintiva de un crossover y una amplia gama de opciones, como la posibilidad de elegir entre 68 posibles combinaciones de colores.

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