Hyundai Ioniq: Generación ecológica

Parrilla, faros, luces diurnas, llantas y colores modernizan el aspecto del Ioniq./
Parrilla, faros, luces diurnas, llantas y colores modernizan el aspecto del Ioniq.

Hyundai renueva el Ioniq con más tecnología y retoques en el diseño para las versiones híbridas y una batería de más capacidad para el eléctrico

ALEX ADALIDValencia

Hyundai lanzó su primer modelo ecológico en el 2017 y, aunque eso fue hace apenas dos años, las cosas han cambiado mucho. Las consecuencias del famoso 'dieselgate', la llegada de las etiquetas medio-ambientales, nuevas normas anti-polución que los fabricantes deben cumplir desde 2020 y el boom del mercado SUV hacen que el Ioniq se ponga al día para afrontar una nueva etapa comercial.

El de Hyundai es uno de los pocos coches del mercado que se ofrece con tres niveles de 'electrificación': híbrido, eléctrico e híbrido enchufable, y es el único que se ofrece en un formato de berlina compacta de cinco puertas, el que mejor aprovecha la aerodinámica para consumir menos, algo importante en este tipo de automóviles, y tener menos emisiones, algo que nos importa a todos.

Etiquetas 'eco' y cero

El más asequible -menos de 23.000 euros- y también el más vendido es el híbrido, con un motor gasolina y otro eléctrico que se alimenta por una batería auto-recargable de 1.8 kilowatios que hacen que baje el consumo y las emisiones de forma importante. La siguiente opción es el híbrido enchufable. Aquí la batería es de 9 kilowatios de capacidad, de modo que se pueden recorrer algo más de 50 kilómetros antes de conectar el motor de gasolina. Todo apunta a que será la opción más elegida en el futuro, pero hoy es la de menor demanda porque su precio -desde unos 30.000 euros- se acerca mucho a 'la joya de la corona': el eléctrico, que aumenta su batería de 28 a 38 kilowatios, con una autonomía real que asciende hasta los 311 kilómetros.

Nueva pantalla central, climatizador con botones táctiles y cuadro de relojes digital.
Nueva pantalla central, climatizador con botones táctiles y cuadro de relojes digital.

Por fuera los tres reciben discretos cambios. El principal es la parrilla, que abandona las líneas horizontales por formas tridimensionales muy atractivas, al menos en el híbrido, ya que el 'plug-in' y el eléctrico presenta una de color gris sin tanto atractivo, pero más aerodinámica, punto clave en este tipo de coches. El resto de los detalles son pocos, pero llamativos: luces led traseras, nueva gama de llantas, cromados laterales y cinco nuevos colores.

Avance tecnológico

Por dentro se aprecia un paso adelante en tecnología. La nueva pantalla central alcanza ya las 10,25 pulgadas, como una tablet de tamaño intermedio, e incorpora los servicios gratuitos 'blue-link' de Hyundai, que permiten, desde una aplicación del móvil, abrir y cerrar el coche o gestionar su carga en el caso de los enchufables. El cuadro de mandos también es digital, y el volante ha mejorado su aspecto. Entre las muchas ayudas a la conducción el Ioniq estrena el seguimiento del coche de delante en los atascos y una muy curiosa y útil: un pitido nos avisa si el coche de delante inicia la marcha y nosotros tardamos en hacerlo.

Nos ponemos a los mandos de la versión eléctrica. Estrena una nueva batería de mayor rango, pero no incorpora la de 64 kilowatios que tiene el SUV Kona eléctrico, que tiene más autonomía, pero también es un coche más caro -2.500 euros más con la misma batería pero menos autonomía y unos 5.000 euros más con la batería más potente-. El confort de este Ioniq es muy relevante, silencioso, con buen tacto al volante y con una respuesta al acelerador inmediata, el Ioniq es excelente para aquéllos que van a realizar un uso profesional y cuyos kilometrajes no excedan de los 250 kilómetros al día, es decir, una mayoría de los comerciales urbanos y taxis, entre otros servicios.

En cuanto al híbrido, las características técnicas no han cambiado, y mantiene la mecánica de 141 CV con cambio automático de tipo 'doble embrague'. Es un modelo que se siente bien a velocidades legales, por encima de ellas en carretera un diésel obtiene mejor rendimiento, pero en ciudad su eficacia es insuperable. Consume poco, es confortable, apenas suena... una delicia al volante. No hemos probado el híbrido enchufable, que es la mejor solución para un usuario particular. Pocos realizamos más de 50 kilómetros al día, que este modelo puede recorrer usando sólo el motor eléctrico y, una vez se agota la batería, el motor 1.6 gasolina nos puede llegar al fin del mundo en viajes y largos desplazamientos. La única pega es que su precio está muy cerca del eléctrico -30.000 frente a 33.000 para el eléctrico-.

Desde 22.800 euros

Es hora de sacar conclusiones y, aunque el principal enemigo del Ioniq es el Kona en sus versiones híbrida y eléctrica, hay que romper una lanza en favor de esta berlina de cinco puertas, que es más aerodinámica, consume menos, tiene más espacio interior y un precio más ajustado. El único pero es que en la versión eléctrica no se incorpore la batería del modelo SUV, a cambio, su tarifa es más ajustada.

Portón trasero y 450 litros en el modelo híbrido, que se reducen en el eléctrico y el enchufable.
Portón trasero y 450 litros en el modelo híbrido, que se reducen en el eléctrico y el enchufable.

La gama de precios se inicia en 22.800 euros para el híbrido, unos 30.000 para el híbrido enchufable y desde 33.500 para el eléctrico -incluyendo descuentos- tarifas que harán que el Ioniq siga siendo una referencia en ventas en su clase, una categoría con mucho que decir.