Un diésel ecologista

Por fuera, nada cambia respecto a un Clase E normal, un rasgo que cada vez gusta a más clientes./
Por fuera, nada cambia respecto a un Clase E normal, un rasgo que cada vez gusta a más clientes.

Mercedes lanza su primer híbrido enchufable con motor diésel para combinar cero emisiones en ciudad con un notable ahorro en carretera

ALEX ADALIDMadrid

Lo señalaron los expertos invitados a nuestro Foro de eco-movilidad del pasado 14 de mayo. En los próximos años -y hablamos de al menos dos décadas- convivirán varias tecnologías que reducirán el consumo y las emisiones de los coches. A las ya conocidas y en continua mejora, como coches eléctricos, híbridos, híbridos enchufables y de gas natural, se añade una nueva opción: los híbridos enchufables con motor diésel.

Diésel con etiqueta eco

Es raro que, en plena vorágine en torno a los coches de gasoil, una marca presente un coche ecológico con este tipo de motor, pero tiene todo el sentido del mundo: un híbrido enchufable diésel permite hacer nuestro día a día en modo eléctrico y, en carretera, conseguir un ahorro similar al que obtenemos con un diésel sea cual sea la velocidad y, aunque aquí rara vez se pasa de 120 por hora, en Alemania hay velocidad libre, y el consumo de un diésel es en estos casos mucho menor a un gasolina.

Mercedes combina la versión híbrida con motor diésel o gasolina y carrocería berlina o familiar. El nuevo híbrido diésel desafía las tendencias, pero puede ser una solución excelente

Esta tecnología se presenta en el Clase E en versiones berlina -67.400 euros- y familiar -70.100 euros- con un motor dos litros turbodiésel de 190 CV al que se une uno eléctrico de 122 CV para una potencia conjunta de 306 CV. El Clase E híbrido diésel de tracción trasera y tiene caja de cambios automática de nueve marchas. Por fuera pocos adivinan que este es un coche 'eco', a no ser por la etiqueta 'cero' de la DGT, tiene los logotipos EQ, que pocos sabrán identificar que corresponden a un coche 'electrificado' y... poco más.

Nos ponemos en marcha y arrancamos en modo eléctrico. Con la batería, de 13 kilowatios podemos recorrer hasta 54 kilómetros. Esta batería se recarga en un mínimo de 1,5 horas y un máximo de seis, dependiendo del tipo de enchufe. Si conducimos de forma ágil, podemos agotarlas antes de treinta kilómetros, y si somos finos con el pedal del acelerador, podríamos alcanzar los sesenta. La realidad es que, en ciudad, podemos superar los 40 kilómetros recorridos sin cambiar nuestra manera de conducir. Eso sí, el Clase E familiar se mueve con mucho brío, dada la aceleración inmediata de los motores eléctricos, por lo que tendremos que acostumbrarnos a conducir pausados.

La toma de carga trasera está muy expuesta a los golpes.
La toma de carga trasera está muy expuesta a los golpes.

Brillante interior

Nos encanta el salpicadero que, como casi todos los Mercedes de hoy, tiene dos grandes pantallas que aclaran toda la información posible. Hay varios modos de conducción, pero por defecto se arranca con el 'confort-hybrid', que actúa en modo eléctrico hasta que se agota la batería. Echamos de menos un sistema inteligente que, por ejemplo, pase a modo sport si aceleramos a fondo o a modo eco si circulamos de forma suave.

Ya en carretera conectamos el modo híbrido, ya que queremos comprobar como entra en funcionamiento el motor diésel, con más vibraciones que los motores gasolina. La respuesta es positiva, y el dos litros turbodiésel de Mercedes arranca y se apaga sin apenas notarlo. Si aceleramos a fondo notamos un mayor peso en el coche -250 kilos- pero no influye en las prestaciones, ya que alcanza los cien en 5,4 segundos.

Volvemos a la ciudad y al modo eléctrico, para terminar un trayecto de unos 120 kilómetros con un consumo de unos 4,4 litros cada 100 kilómetros. Esto significa que, en un uso mixto entre ciudad y carretera, el consumo rondará esos cuatro o cinco litros de gasóleo cada 100 km. Si hacemos un trayecto largo solo con el motor diésel, el consumo calculamos que se moverá entre los 5 y los 6 litros, cifra que es más baja que un híbrido enchufable de gasolina, y la ventaja aumenta si circulamos por encima de los 120 por hora, algo muy habitual en Alemania y todavía presente en España.

El resultado final es un modelo que cuesta unos 12.000 euros más que el 220 diesel de 190 CV y 2.500 más que el 350d de 258 CV, pero tiene mejores prestaciones, etiqueta cero, puede moverse por ciudad en modo eléctrico y afrontar largos viajes por carretera sin aumentar el consumo de forma significativa respecto a sus hermanos diésel. Entre las pegas está un maletero reducido por la batería, que se queda en 480 litros en lugar de 640 en el familiar, y en 400 litros frente a 580 en la berlina.

Pensando en el negocio

Profesionales de todo tipo, como taxis, empresas o representantes tienen en este modelo de lujo una elección a tener en cuenta, pero también aquéllos usuarios que, además de jornadas en carretera necesiten el coche para circular en zonas sujetas a restricciones, para ellos es una elección casi perfecta.

Como decíamos al principio, habrá muchas tecnologías en las décadas que nos llevarán a todos a tener un coche eléctrico, pero el híbrido enchufable diésel es una de las que hay que tener en cuenta a la hora de hacer números.

Este nuevo híbrido enchufable es brillante en su funcionamiento, que produce un ahorro significativo en emisiones y consumos. Para los más inquietos con el diésel, también hay un híbrido enchufable gasolina, y en breve llega el Clase C con la misma mecánica.