Ford Focus: En el centro de la diana

Faros led, parrilla y paragolpes exclusivos, alerón o llantas distinguen al Focus ST Line./
Faros led, parrilla y paragolpes exclusivos, alerón o llantas distinguen al Focus ST Line.

El nuevo Ford Focus se convierte en el modelo de referencia en su clase, con una tecnología, calidad y equipo de segmento premium

ALEX ADALID

Si hay algo que nadie puede negar, es que el segmento de los coches compactos es hoy como es debido al Ford Focus. Su primera generación estrenó un chasis con eje trasero multibrazo especialmente dinámico y seguro, y desde entonces todos los modelos cuentan con el habitual confort de su clase y un 'plus' de dinamismo.

Este carácter llega al nuevo Focus, un excelente automóvil a un buen precio, que tiene una calidad por encima de lo esperado y con un equipamiento tecnológico que hace palidecer a los rivales del sector premium.

Al volante destaca que un motor de solo 125 CV se combine con un chasis divertido de conducir. Cuesta unos 21.000 euros, y por ese precio también hay un Focus familiar, diésel o automático

Totalmente nuevo

La cuarta generación del Focus estrena una plataforma con lo último de la tecnología que se aplicará a muchos futuros modelos de Ford, como el Kuga y que por tanto está realizada a conciencia para brillar desde el primer día y figurar en activo siete u ocho años sin quedarse atrás en el mercado.

El diseño, y más en esta versión ST line, es muy atractivo. A unas líneas acertadas se suman paragolpes deportivos, grandes llantas de 18 pulgadas -calzadas con ruedas Michelin Pilot Sport, nada menos- y luces y pilotos con funciones led, lo que hace aún más atractivo el coche. Tiene todo lo que 'mola' hoy en día, intermitentes dinámicos, letras traseras 'suspendidas' en el portón, iluminación de recibida con juego lumínico... es un coche cautivador, y eso que al diseño del frontal le falta 'darle una vuelta', porque el modelo que se acaba de retirar tenía más 'carácter'.

Tiene muchos botones, pero es fácil hacerse al interior del Focus.
Tiene muchos botones, pero es fácil hacerse al interior del Focus.

El interior va bien servido en cuanto a espacio, pero destaca el diseño del puesto de mandos, en el que cambia todo respecto a la anterior generación. Estamos ante uno de los mejores coches del mercado en su clase. La pantalla es grande, sencilla, clara y está bien situada. Muchos pensarán que podría ser más grande, pero si va bien, no tiene sentido hacerla mayor 'porque sí'. El cuadro de relojes es, de nuevo, sencillo y fácil de leer, pero no por ello poco sofisticado, ya que en la pantalla central podemos tener toda la información importante. Lo que remata el conjunto es el 'head-up display', una opción de 400 euros que consiste en una lámina de plástico que aparece frente al conductor y que refleja absolutamente todo lo importante: velocidad, señales de tráfico, indicaciones de los mapas, inminencia de colisión con aviso de frenado para evitarlo y, lo más importante, si la distancia de seguridad con el de delante es buena. Digamos que el Focus tiene todo lo de los coches de cualquier segmento pero mostrado de manera fácil de entender.

El espacio interior es correcto, con una banqueta trasera alto corta, en una plazas donde también faltan salidas de ventilación. El maletero, con 375 litros, tiene buena capacidad, pero no es el mejor de su clase. Eso sí, si queremos la versión familiar, se ofrece con este mismo acabado ST Line y con 610 litros de capacidad de maletero.

Un motor poderoso

Pasamos al motor, que no es otro que el tres cilindros turbo de un litro de cilindrada de la familia 'Ecoboost' de Ford. Estos motores nacieron con un consumo alto, pero se han afinado con el paso de los años y ahora son de lo mejor de su clase En esta versión tiene 125 CV, y suena como un deportivo, aunque no a todo el mundo le gusta el ronroneo del tres cilindros. En este Focus tiene fuerza y potencia, y da sensación de correr más de lo que dice la marca. La aceleración hasta cien por hora no es su fuerte, ya que tarda diez segundos, pero en parte porque hay que insertar tercera para alcanzarla. En cuanto a velocidad máxima, alcanza los doscientos por hora, mucho para los tiempos que corren, y todo con un consumo a ritmo alto de 7,5 litros, por lo que rondará los seis en un uso estándar, muy poco para un compacto moderno de corte deportivo.

Al último punto fuerte es el manejo general y la suavidad a bordo. El coche se comporta de manera deportiva, con un volante de cuero algo grueso y una palanca del cambio de recorridos precisos que permiten disfrutar de la mecánica o, si no somos de apurar las posibilidades de la mecánica, podemos circular suavemente en tercera y recuperar velocidad con suavidad. Del andar placentero a la alta velocidad hay una ligera barrera que, en este Focus, es fácil sobrepasar, y todo ello sin perder un confort más que razonable y una gran facilidad de conducción.

Variedad de gama

Llegamos al precio. La tarifa del ST-Line de 125 CV es de 20.570 euros, pero las opciones son muchas, atractivas y económicas. Así pues, tal y como vemos el coche en las fotos, se queda en 25.400 euros, absolutamente equipado. Quitaríamos alguna cosilla más para, en unos 23.000, llevarnos un coche con todo incluido. El asunto es que, por ese mismo precio se abren más opciones en el Focus: este mismo ST con carrocería familiar y menos opciones, el mismo motor con el cambio automático en acabado normal, diésel de 120 CV, gasolina de 150 CV... difícil elegir.

Con el motor 1.0 de 125 CV nos encanta como va el Focus y logra ofrecer la calidad, equipamiento y tecnología de modelos premium a precio asequible y con un alto nivel de equipamiento, una buena oferta.

El diseño joven y deportivo del Focus destaca en la calle.
El diseño joven y deportivo del Focus destaca en la calle.